¡A pa maestritas!

Vengo del cine en este momento. Fui a ver La maestra, película de Jan Hrenejk, la cual está incluida en la selección de la Muestra Internacional de Cine y que se está proyectando en el CCU de la BUAP.

Es la cuarta película que se exhibe y como estoy en un proceso de desintoxicación (tabaco) me recomendaron que no estuviera en lugares donde se puede fumar y bueno, el cine es un lugar maravilloso para pelear contra esos vicios que me traen temblando; así es que si me ven un poco raro en estos días es completamente normal.

Al parecer, la relación entre alumn@s y maest@s es una relación de poder que no respeta culturas.

Es todos lados se dan abusos y esta película es una excelente muestra de los excesos a los que puede llegar un profesor. Aquí lo interesante es el contexto en el que se da la película, más o menos en los años 80, cuando aún existían los países “socialistas” (Checoslovakia). Al ver pocos servicios la maestra se da a la tarea de encontrar en sus alumnos y las familias una forma de ir cubriendo sus necesidades.

Imagínense, la profesora en el primer día de clases hizo presentar a sus alumnos, pero además que le dijeran a qué se dedicaban los padres. A partir de eso arma una estrategia y les va doblando el brazo a cada uno. Click To Tweet

Claro, las formas eran sutiles. Entonces después de haber recibido los favores la maestra les decía con voz muy dulce: “Dígale a su hij@ que repase tal lección…”

Lo peor de todo es que la mayor parte de los papás caían en el juego y cubrían las acciones de la maestra hasta que hubo unos papás que no les agradó la situación.

No les sigo contando. Busquen la peli, vale mucho la pena y van a recordar a sus maestras castrantes de la primaria. Yo me acordé de alguna que tiró a la basura mi colección de Condoritos. ¡Vaca maligna!

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