Un 5-0 hasta el policía lo celebra

Me desperté muy temprano gracias a que el gaseo tuvo el detalle de llegar 7:30 de la mañana, cuando había quedado de llegar a las 9. Bueno, no hay mal que por bien no venga, así dice el dicho. Me bañé y como si fuera un torero hice un ritual para vestirme con mi playera de lobos. Claro, hoy jugaría nuestro equipo contra el Veracruz, equipo con el que Puebla tiene cierta rivalidad. Nos habíamos enterado de que la directiva de allá les había puesto 20 camiones para trata de invadir nuestro territorio.

Claro, esto no podía pasar de ninguna manera, así que invité a varios amigos para que sumáramos voces a favor de lobos. Vlado, Toño y el Chino fueron las invitados. Llegamos a buena hora al estadio. Alguien decía por ahí: ¡Hoy sí habrá madrazos! ¡Esos pinches jarochos son bravos! ¡Nos van a invadir, dicen que vinieron 50 camiones! ¡No, yo escuché que 100! Bueno, ya saben cómo son los rumores, pero nada, su presencia fue normal, nada del otro mundo.

Toño, Vlado, el Chino y yo

Al llegar al acceso de la cabecera norte me abordó un chavo, después me di cuenta que era un reportero de Fórmula. ¿Te puedo entrevistar? Claro, sin ningún problema.

Reportero: ¿Qué piensas de que los jarochos los van a invadir en su estadio y que pocas personas vienen a apoyar a Lobos?

Yo: No creo, vas a ver en unos minutos van a estar aquí todos los Universitarios.

Después me siguió haciendo preguntas de cajón hasta que yo le comenté que este era un partido a muerte. Entonces él me preguntó: ¿De muerte para Rafa Puente? A lo que yo le contesté: ¡Para nada! Yo creo que si se pierde se entrará en una crisis.

Creo que no le gustaron mucho mis respuestas. Ni modo.

El clima estaba magnífico y el ambiente con mis bróders de la Vagancia de súper lujo. Vino el primer gol y después se acabó el primer tiempo. La mayoría de la gente estaba contenta, pero no muy satisfecha. Lobos había fallado muchas y una victoria por un gol es buena, pero no contundente. Iniciamos el segundo tiempo. Vino el segundo y la tribuna se incendió. Llegó el tercero y eso parecía un carnaval. Un canto de la Vagancia decía: ¡Aquí es un carnaval, allá un funeral! ¡Ya se va, se va, el tiburón se va! 

Sin embargo, los Lobos no bajaban la guardía, tenían hambre y nosotros también. Después vino el cuarto y todos llegamos a nuestro límite y  la policía se espantó, fue a la tribuna para ver qué es lo que estaba pasando y en ese momento ¡El quinto! ¡Sí señor, el quinto! Y entonces los muchachos que estaban junto al policía lo abrazaron y este también re emocionado que se prende y que comienza a saltar con los muchachos. Éxtasis señor, es la palabra que puede describir un poco lo que pasó hoy en la tarde en el estadio de C.U. ¿No me creen lo que les cuento? Pues aquí les dejo el video

 

 

 

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