El primer capítulo de Bilopayoo Funk, novela que saldrá en un par de meses

En la mayoría de las escuelas te mueres de aburrimiento y en las excepciones, donde hay algo interesante, resulta que eres peligroso.
Frank Loveland fue el tutor de mi proyecto. Era un tipo de unos sesenta años. Había estudiado en las mejores universidades de Estados Unidos y trabajaba en Montaña Siete, según él, por sus increíbles condiciones de trabajo: podía ir vestido de cualquier forma, decir groserías y escoger a sus alumnos.
Cuando el Dr. Hell leyó su curriculum me imaginé a un viejito acartonado pocas pulgas, con corbata de moño y cara de estar oliendo pedos todo el día. Afortunadamente Frank era todo lo contrario, llegó al laboratorio de cristal silbando, distraído como turista, haciendo que su cabellera se meneara de aquí para allá.
Mi proyecto no era nada del otro mundo. Una estación de radio por Internet se le podía ocurrir a cualquiera. Supongo que existen miles de muchachos transmitiendo desde sus casas, pero a Frank le había llamado la atención que dentro de tanto subgénero rocanrrolero hubiera incluido la radio novela El Big Brother también llora. La historia del Big Brother en Perla es un asunto delicado. Hace unos años el autoritarismo en la ciudad había llegado a los niveles más altos. Todo estaba vigilado. En verdad, no había callejón, casa, línea telefónica, red que se escapara del ojo vigilante. Afortunadamente, su poder estaba desapareciendo. Desde el año pasado no hubo ningún arresto por Malidicencia, término que se implementó al delito de hablar “negativamente” de Big Brother, nombre que se le dio al anciano que nos gobernaba y que muy pocos podían presumir de haberlo visto. Ese año sin arrestos políticos, llevó a pensar a la mayoría de la gente, sobre todo a Frank, Hell y Armando que el Big estaba en sus últimos días, tan debilitado que hasta un adolescente se atrevería a burlarse de él.
?Tu proyecto es casi perfecto. Te llevas las palmas con esa radio novela, sólo que tanto rock se me hace exagerado, el pop no es el demonio que destroza los cerebros de los jóvenes. Yo soy fan de Shakira y no pasa nada ?dijo Frank sonriendo.
Aunque estaba seguro de que era una broma, no pude ocultar mi enojo.
?¿No pasa nada? ?le pregunté indignado. ¡Están acabando con las neuronas de mi generación!
?Deja el drama muchacho. Aquí cada quien se sirve lo que se come. Hay algo que puede ser mejor ?me dijo al estar ojeando mi proyecto. No sólo vamos a incluir la radio novela. ¿Qué te parece si metemos unas grabaciones reales de estos tipos? Por ahí tengo algunas que nos pueden servir.
?¿Grabaciones del viejo Big? ?le pregunté tan sorprendido como si estuviera afirmando que tenía grabaciones que probarían la existencia de Dios Padre. Si poca gente había tenido la suerte de verlo, tener grabaciones de él y pasarlas por mi estación de radio era noticia tremenda.
Sabía que me iba a meter en problemas, pero la idea que tenía de un “problema”, era muy reducida con todo lo que venía en el futuro. Lo imaginaba como un monstruo de cinco ojos, cuatro brazos, escurriendo baba y con una torpeza de antología. El problema real simplemente no tenía cara y en cualquier momento podría estar junto a mí, esperando el momento ideal para hacerme guacamole.
Sin embargo, mi preocupación real en ese momento no eran los monstruos sino que Frank me dejara leer mi versión del Aullido de Ginsberg al inicio de la transmisión. A Frank le pareció un detalle anacrónico, aunque no pudo decir nada cuando le recordé de quién era el proyecto.
Después de varios meses de investigación, ensayos y la recopilación de los materiales “secretos” (según Frank), estábamos listos para salir al aire. El próximo paso era mostrarle todos los avances al Dr. Hell para que nos diera el visto bueno. Salimos del laboratorio de cristal, de la punta de la montaña rumbo a la oficina de Hell. Frank me advirtió, mientras me enseñaba un par de discos, que nuestro proyecto era muy peligroso. Algo me sucedía cuando no entendía del todo una palabra. ¿Peligro? Entonces cerré los ojos, busqué la primera imagen. ¿Mamá? La única que tenía en mi memoria era mi madre recitando todo lo que no debía hacer. El procedimiento era sencillo. Ignora, con eso basta ?me decía.
?¿En verdad crees que sea tan peligroso? ?le pregunté a Frank con la intención de aclarar cualquier significado extra.
No contestó. Hell abrió la puerta de su oficina y Frank le entregó los discos. Estuvimos un par de horas escuchando el material sin que nadie dijera una sola palabra. Después el Dr. me pidió que saliera. No tuve de otra. Esperé en el jardín. No sé muy bien cuánto tiempo pasó, pero yo seguía pensando en la imagen. ¿Cómo era posible que relacionara la imagen de mi madre con el peligro? Claro, era regañona como casi todas las mamás en el mundo pero de ahí a que fuera peligrosa…Después llegó Beneth preguntándome por Frank. Le dije que estaba con Hell en su oficina. Ella era de las clásicas chicas nerviosas que no podían estar sin hacer nada.
?¿Tardarán mucho? ¿Llevaba la información? ¿Crees que acepte?
?Tranquila ?le dije interrumpiendo su ataque de preguntas. Desde luego que lo van a aceptar.
?¿Por qué estás tan seguro? ?me preguntó mientras sacaba su teléfono. Parece que me necesitan…
?¿Quién?
?Hell, me está buscando. Voy a su oficina.
?Oye, antes de que te vayas ¿Cuál es la primera imagen que te llega con la palabra peligro? ?le pregunté con ánimo acrecentar su desesperación.
?Frank. Ese hombre es un peligro.
Sonreí, aunque no debí de hacerlo.
Al poco tiempo salieron los tres muy serios. Hell se fue con Beneth y Frank fue hacia mí.
?Ya es tarde. Voy a dejarte a tu casa. Tienes que descansar porque mañana mismo empezamos la transmisión.
?¿Mañana? Eso es imposible. ¿Dónde dejas el plan de marketing? Los anuncios que habíamos planeado…
?No hará falta. Eso déjaselo a los productos que necesitan ayuda. En este momento muchos están esperando el primer segundo de transmisión. No sé cómo se enteraron de las grabaciones, pero necesitamos aprovechar el momento. Mañana a las siete de la mañana iniciamos.
Salté de felicidad y abracé a Frank. Quizá tenía la mano destruida y mis sueños de ser guitarrista se habían ido al hoyo, pero ¡ya tenía mi estación de radio! (por internet, claro) Frank me advirtió que a Hell le había parecido muy peligroso. Otra vez esa palabra.
?¿Entonces? ?le pregunté
?Pues le dije que de eso se trataba, de correr riesgos.
?¿Qué es lo peor que nos puede pasar?
?Pasar a la Historia
?¿Eso es lo peor?
?Lo peor ya pasó. No dejes que te roben otro sueño más.
Entonces entendí el sentido de la palabra peligro. Perder un sueño es convertirse en el peor de los cobardes.
Llegué al laboratorio de cristal una hora antes. Después llegó Beneth muy nerviosa como siempre. Prendió las computadoras mientras checaba que todo estuviera listo para iniciar. Beneth era hermosa pero tanta perfección abruma. Frank llegó fumando. Saludó con un apretón medio cachondo a Beneth que la hizo enrojecer de inmediato.
?¿Listo? ?me preguntó como si fuéramos a iniciar un partido de fut.
?Cuando tú digas, Frank. ?le dije muy serio.
Entonces todo inició. Frank me dio el micrófono y como lo habíamos planeado inicié con el Aullido:
He visto las mejores mentes de mi generación
destruidas por el pop y las aburridas escuelas…

No me dio tiempo de terminar. Frank y yo vimos a un grupo policías rodeando el edificio de los laboratorios. Por primera vez había visto preocupación en el rostro de Frank. De inmediato checó su teléfono. Leyó un mensaje en el Twitter.
?¿Qué pasa? ?le pregunté, mientras él buscaba los cables de la corriente eléctrica que de inmediato desconectó para interrumpir la transmisión.
Los policías comenzaron a forzar las puertas de cristal que terminaron siendo destruidas con un par de disparos. Frank y yo agarramos ritmo de cacos de mercado, nos pelamos a todo motor. Tomé la mano a Beneth para que huyera con nosotros; sin embargo, al ver a los policías desenfundar sus armas, provocó en ella una parálisis que me obligó a dejarla ahí; por más jalones que le daba no podía moverse.
?¡Por atrás, por atrás! ?gritó Frank.
De inmediato nos topamos con el letrero: “Precaución: Zona de Experimento Vivíparo”. Sí, algunos muchachos en sus ratos libres intentaban hacer volar a unos guajolotes. Hell les dio permiso para que tomaran una parte del jardín en donde instalaron el corral?laboratorio. Hasta la fecha no habían conseguido que volaran, pero lograron hacerlos crecer como avestruces. ¿Se pueden imaginar eso? “Son los azarosos caminos de la ciencia”, siempre repetía Frank, “lo que buscas nunca lo encuentras, pero en el camino siempre hallas algo”. Díganmelo a mí. Yo lo único que quería era tocar con mi banda, pero por obra de no sé quien, ahora estaba siendo perseguido por sacarle unos cuantos trapitos al Big Brother de Ciudad Perla.
Frank se detuvo a respirar un poco. Volteó a ver a los policías que estaban a punto de entrar al corral.
?Si salimos de esto con vida, recuérdame que retomemos la clase de educación física.
A pesar de que los guajolotes son de temperamento fuerte y cualquier cosa les molesta, pudimos entrar a su territorio sin problema; los señores justicia la pensaron dos veces. Miraban a los tremendos animales con miedo. Los conocíamos muy bien, y sus dueños les habían enseñado a no picotearnos. Cuando los polis vieron que a nosotros no nos hacían nada, se dieron valor. Apenas pusieron el primer paso, los guajolotes los recibieron con sus picos enormes. Tremenda corretiza. Ahí los veías meneando el moco, mientras los policías intentaban darles con las macanas. Frank y yo nos moríamos de la risa al ver sus caras, hasta que llegaron los refuerzos, éstos sí bien armados, empezaron a disparar contra los guajolotes gigantes. Las cosas iban enserio. Frank ya no daba una y me dijo que huyera mientras él los distraía un poco. Corrí y corrí hasta que me encontré al guardia albóndiga cacarizo que me recibió con un golpe en la cabeza, después comenzó a arrastrarme.
Peligro.
Estaba a punto de entender la dichosa palabra.

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1 Comment

  • Victor Diaz
    Posted September 5, 2012 3:44 am 0Likes

    Esta chingon este capitulo!!!! me latio un buen yo kiero leer este libro rolelo profe!! jeje

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