Orwell

Ideas para una clase con 1984

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Lo peor que puede hacer un profesor es dejar a sus alumnos plantados. Aunque a veces no está en nuestras manos porque finalmente siempre tenemos eventos extraordinarios que a veces no nos dejan llegar a la clase. Pocas veces lo hice, pero ahora me pasó y creo que fue muy costoso para el clima en el grupo. Así que en la próxima clase la mayoría de los chicos me dejaron plantado. Afortunadamente un par de alumnos llegaron y pude mandar un mensaje de voz en el grupo de WhatsApp para disculparme y avisarles que nos veíamos (sin rencores) en la próxima clase. Creo que es un detalle que también valoraron porque en la próxima clase hubo dos chicos que faltaron y tuvieron el detalle de avisarme. Eso me encanta, poder trasformar una situación adversa en algo positivo, por lo menos tenemos más confianza y no que me vean como un Dictador…

Bueno, pues bajo ese contexto me presenté a la próxima clase para hablar una de mis novelas de cabecera 1984 de George Orwell. De hecho, mi novela Bilopayoo Funk es una versión libre de la novela de Orwell, sólo que en lugar del Big Brother aparece una Big Sister. Pero bueno, vamos a la clase. Inicié platicando un poco sobre el contexto histórico en el que se escribió. Esa es la parte que debes de cuidar muy bien, porque la generación actual de universitario está vacunada contra los choros dogmáticos; sin embargo, siempre es necesario. Tuve que hacer la aclaración que 1984 es una de las novelas que más han penetrado en la cultura popular. No sé si exista una obra que haya inspirado un Reality Show más importante de la historia de la televisión y que a los que se inscribieron para participar los trataban como verdaderos subordinados. Además de tener un par de buenas películas en versión libre Brasil y El dormilón.

Hicimos la reseña de la novela y después…

Ahí es donde te das cuenta quién realmente digirió la novela. Quizá varios pudieron hacer la lectura, pero finalmente ese no el mérito, lo interesante es qué se queda en esas cabecitas y cómo lo pueden utilizar para crear nuevas historias.

La mayoría de los textos le daban seguimiento a las tendencias: tecnología, salud, política; sin embargo, por ahí hubo un planteamiento interesante:

Un mundo gobernado por mujeres, dejando a los hombres en la subordinación…

Entonces ahí es donde se presenta el tema para discutir. Lancé una pregunta si ese planteamiento era distópico. Algunos dijeron que no, porque sí era utópico que las mujeres llegaran al poder; sin embargo, las alumnas fueron las que aclararon que sí era un planteamiento distópico el hecho de que se llegara al poder y que se tratara como subordinado al hombre. Lo utópico es que si las mujeres al llegar al poder trataron como iguales a los hombres.

La escritura de los textos provoca, si te pones atento, una discusión que los chicos pueden llevarse como experiencia significativa. Esta actividad no se calificó, presiento que no le iba a ir muy bien.