Tag: novelas del 68

La invitación de Juan García Ponce


garcia-ponce

Lo no literario

Dentro de mi investigación sobre las Novelas del 68, los aspectos no literarios tienen una especial importancia, ya que éstos contribuyen de alguna manera a la permanencia de las obras en la memoria de los lectores.

En el caso de Juan García Ponce se tiene que subrayar que perteneció a la élite cultural mexicana de la época. El entorno familiar también es importante, ya que el autor yucateco proviene de una familia de buena posición económica y política, situación que hace posible que pueda ir a residir a la Ciudad de México para realizar estudios de nivel superior. La Ciudad de México durante aquellos años se había convertido en uno de los pocos espacios en el país en donde se gozaba de buena oferta cultural y una atmósfera abierta a los nuevos pensamientos y costumbres que generaba la clase media mexicana:

El crecimiento demográfico y urbano se expresó sobre todo en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, la que tuvo el mayor incremento poblacional del país, al pasar de 3 millones de habitantes en 1950 a 9 millones en 1970 (Gustavo Garza, 2001: 610). Ésta se volvió el polo de atracción económico y cultural más fuerte para los jóvenes  de las ciudades pequeñas e intermedias que se sentían ahogados por el peso de los valores tradicionales católicos y la falta de instituciones de educación superior y culturales, de cines, teatros, editoriales, librerías y galerías de arte, y en esos años, la ausencia de los llamados Cafés Cantantes en donde se escuchaba rock o de algunos lugares en donde se podía oír jazz. (55)

Ya estando en la Ciudad de México, se unió en la generación de Medio Siglo, también conocida como la generación de La casa del lago. Es importante destacar que Juan García Ponce junto con su generación pertenecían a una élite que tomó como refugio la Dirección de Difusión Cultural de la UNAM, así como la Revista Mexicana de Literatura. Sin embargo, esa generación no simpatizaba con las políticas culturales que se imponían desde el gobierno federal.

[ctt template=”8″ link=”q_X98″ via=”no” ]La generación de Juan García Ponce, como la de Contemporáneos, entendían la cultura no como una comparsa de los logros de la Rev. Mexicana[/ctt]

Sino como un expresión universal, alejado de las conveniencias políticas que abundaban en el mundo cultural de la época. En relación con la generación a la que pertenece JGP, Ricardo Pozas Horcasitas, autor del artículo: La Revista Mexicana de Literatura: territorio de la nueva elite intelectual (1955-1965), dice lo siguiente:

Esta elite intelectual estaba compuesta por jóvenes cuya edad oscilaba entre los veinticinco y treinta y cinco años y que, por tanto, habían nacido y crecido durante el período de la institucionalización de la Revolución mexicana (1928-1956). Estos jóvenes crearon su propio territorio intelectual cultural dominado por el nacionalismo revolucionario. (54)

Díaz Ordaz, Disparos en la oscuridad de Fabrizio Mejía Madrid

Disparos-en-la-obscuridad-OP

Como ya tuve oportunidad de comentarlo en el anterior post, las novelas del 68 más recientes, buscan nuevas formas y perspectivas de plantear el tema. Junto con Autor anónimo de Felipe Galván, el libro de Fabrizio Mejía Madrid, ahonda en la biografía de un personaje clave para entender mucho de lo que pasó en 1968. Galván trabaja la personalidad de Fernando Gutiérrez Barrios y Mejía Madrid lo hace a partir de la compleja personalidad del que fuera presidente de México en ese año: Gustavo Díaz Ordaz.

Lo que Fabrizio propone con su obra es hacer un recorrido biográfico de GDO a partir de ciertas fuentes, reportajes, imágenes que se han quedado en el colectivo, a partir de flash backs del propio GDO, quien desde el 21 de julio al 15 de septiembre de 1977, periodo de declive que comprende desde su salida como embajador en España hasta su muerte. En ese lapso, hace un recuento de su vida y se enfrenta con los fantasmas, con sus acciones que no sólo marcaron su vida sino la del país.

Llama la atención que el miedo ocupe un lugar especial en la vida de GDO, sentimiento que lo persigue, lo acompaña y lo moldea a lo largo de su vida. Lo que se plantea en el libro, es ese continuo enfrentamiento hacia los miedos del protagonista, enfrentamiento que lo va transformando en un personaje vil, sin moral que crea estrategias para ocultar sus traumas y lograr sus objetivos. El mostrarse lo suficientemente fuerte a partir del miedo que puede ejercer hacia los demás era su principal arma.

Autor anónimo de Felipe Galván

autor anonimo 4
Portada de Autor anónimo de la primera edición

No es la primera vez que Felipe Galván dedica un libro al tema del 68. Tengo en mi biblioteca por lo menos dos obras: Antología del Teatro del 68, publicada en 1999 y Octubre dos, historias del movimiento estudiantil cuya segunda edición vio la luz en el 2013. Así que, estamos ante un autor que además de haber vivido el momento histórico que significó el parte aguas para la democracia en México en el siglo XX, se ha ido forjando como un especialista de las expresiones literarias que han surgido a partir del 68.

Parte de ese interés es la publicación de la novela Autor anónimo, publicada en 2006, dedicada a la indagación no sé si con pretensiones de verdad histórica, pero sí psicológica de uno de los personajes “clave”, oscuros y odiados de la vida política de la segunda mitad del siglo XX de nuestro país. Me refiero a Francisco Gutiérrez Barrios, que en el texto aparece como Francisco Cetina Novelo, político mexicano que ocupó cargos de Gobernador, Senador, Secretario de Estado, Subsecretario, Director de la Federal de Seguridad, entre muchos otros puestos; sin embargo, es durante su estancia en Dirección Federal de Seguridad en donde se da a conocer como un hombre frío, cruel, corrupto, que actúa de forma disciplinada para reprimir a los estudiantes y a cualquier guiño de oposición al régimen:

Tú, el discreto y efectivo operador estrella de la Dirección Federal de Seguridad, tú el efectivo creador de pandillas paramilitares tlatelolqueras y sancosmesinas, tú el artífice de la lucha antiguerrillera, el paradigmático defensor de la continuidad partidaria en los últimos treinta años de tu partido en el poder, tú el gobernador de la ejemplar metodología disciplinaria en tu gobernado Departamento, te sentías ahora como un inútil senador nacional. (23)

Las muertes de Aurora de Gerardo de la Torre


Mov68 (3)Gerardo de la Torre abre una perspectiva inédita de la novela del 68, que es la participación de los obreros en el movimiento. En el texto se observa la diferencia entre estos dos sectores, cada uno con distintos orígenes e historias, pero que en la coyuntura del movimiento estudiantil, se descubren puntos en común como la lucha por la libre manifestación, libertad a los presos políticos, es decir, la serie de puntos que contenía el pliego petitorio elaborado por el Consejo Nacional de Huelga. Este documento aglutinó el descontento no sólo de los estudiantes sino de muchos de los sectores que buscaban mejorar sus condiciones laborales, como los obreros:

Allí, a falta de marchas propias, participaban petroleros, ferrocarrileros, maestros, algunos electricistas. Viejos trabajadores que revivían las caminatas de diez años antes, del 58, del momento de los sindicatos. Viejos trabajadores que en su hora demandaron libertades y emancipaciones y hoy, contagiados por el entusiasmo y la impulsividad de los jóvenes, tornaban a las calles y desfilaban con un júbilo profundo que no afloraba en sus rostros roquizos y tensos. Hijos y nietos de aquellos trabajadores. Esta vez vamos a llegar muy lejos, esta vez no será fácil derrotarnos. (106)

Efren, Galdino, Leoncio, protagonistas de la novela son un grupo de obreros que pertenecen a una célula del PC en la extinta refinería de Azcapotzalco, pequeña organización a punto de desaparecer moribunda y que intenta en el contexto del 68 reactivarla. Los integrantes de esta célula le piden a Jesús, un ex petrolero que participó como líder en el movimiento ferrocarrilero en 1958; intelectuales como José Revueltas señalan a este movimiento como un antecedente directo del movimiento del 68. La derrota del 58, así como la muerte de Aurora, su pareja lo orilla a convertirse en un alcohólico que sufre de alucinaciones, que poco aporta al grupo de obreros que lo buscan con suerte de guía.

La patria celestial de Salvador Castañedas

Mov68 (1)

Parto de una pregunta ¿se le puede considerar a La patria celestial de Salvador Castañeda una novela del 68?  Puedo decir que es una novela del post 68, una novela de la guerrilla mexicana, la cual fue una consecuencia para muchos de los jóvenes que participaron en el movimiento estudiantil y que optaron por la radicalización de la lucha.

Rito, el protagonista de la novela, vive los tiempos del movimiento del 68, inclusive está presente mientras se lleva a cabo la represión en la plaza de Tlatelolco; sin embargo, no forma parte del grupo de jóvenes que organizan el movimiento. Rito es un militante de la izquierda radical que no cree en el movimiento civil para la transformación del país, él como sus camaradas creen en el enfrentamiento armado como único medio derrocar al estado corrupto y así lograr la imposición de una régimen más justo. De hecho, hay comentarios del narrador en donde “critica” la ingenuidad del movimiento:

Tercamente históricos estaban ahí merodeando a la muerte, inconscientes, movidos por algo enajenante, sin gobierno; por un impulso intangible, sin embargo más fuerte y poderoso que el mismo ejército, que el mismo miedo, que la misma suma de las voluntades de todos. (18)