Tag: Gastronomía Poblana

Otro cuento más del libro: Su majestad el taco árabe. Juan Nicolás Becerra presenta: El taco de Tony

La última vez que estuve en Puebla de los Ángeles fue el 11 de Septiembre de 2001 y antes de salir para la TAPO, seguíamos la noticia de los terribles atentados en las Torres Gemelas. Las imágenes eran devastadoras y contundentes, los aliados de Al-Qaeda habían impactado el corazón del territorio gabacho; yo estaba en una oficina que vendía libros y suministros para todo tipo de Bibliotecas, en ese entonces trabajaba como Agente de ventas y mi labor era ir a platicar con otros Bibliotecarios, escuchar sus lamentos cotidianos y, a modo de consuelo, trataba de venderles algo.

Aquel lunes mi destino era la ciudad de Puebla, famosa por albergar muchas Universidades y desde luego bibliotecas. Tenía planeado por los menos ir a cinco instituciones educativas y, por supuesto escaparme a comer un taco árabe. Para mis adentros dije: qué paradoja, los árabes están en los reflectores internacionales por su ataque y yo me quiero jambar una orden bien cargadita de la famosa carne Árabe que Puebla ha perfeccionado para deleite de los comensales.

En Puebla reinaba el ánimo del nuevo milenio y se percibía en las calles y en las aulas universitarias; estaban en una especie de boom cultural, científico y literario, pero el gran resonante era el gastronómico. No faltaba quien no dijera que en Puebla se come muy bien, “debes de probar esto o aquello”, “Los chiles en nogada imperdibles”, “las cemitas son verdaderamente sabrosas, las de milanesa son mis preferidas” me dijo un veracruzano que estudiaba en Cholula. Y no se diga del Taco Árabe: los trompos y sus variantes fungían con autoridad en el lenguaje poblano; es decir, se concebía a la comida como una religión. Otro rasgo de coordenada y coincidencias con el lugar. Se sabe que en Puebla hay más de 300 iglesias. Imposible no decir que la comida es una religión; eso sería un pecado capital, una soberbia inadmisible no comer una buena dotación del famoso taco árabe poblano.

Me gusta cocinar y soy un goloso: Ricardo Moreno Botello

Ricardo Moreno Botello con la Antropóloga Catalina Pérez Osorio, en la cocina de Ediciones EyC (Fonda de Santa Cruz). (Dale click a esta foto para escuchar el podcast completo)

Hace unos días tuve la oportunidad de entrevistar a Ricardo Moreno Botello, director de la editorial Ediciones de Educación y Cultura, una de las pocas editoriales poblanas que se mueven en el panorama nacional editorial. Ya había visto en las redes y por chismes de varios amigos que Ricardo estaba preparando una bomba editorial: La cocina en Puebla, tradición y modernidad de un patrimonio, elogio de La cocinera poblana. Charlamos largo y tendido en el #DeEsoSeTrata y experimenté algo inédito. Sí, he sentido miedo, nervios, malestares, felicidad en distintas entrevistas; ahora simplemente me dio mucha hambre desde el primer minuto.

Cartas: Ricardo, platícame sobre el origen de este proyecto.

Botello:  Esto fue hace algunos años, no recuerdo, bueno… el título sí lo recuerdo, de lo que no me acuerdo es del año… En alguna ocasión andaba con mi esposa en la Plazuela de Los Sapos y ella me regaló un recetario en alguno de esos puestos que están por ahí, llenos de distintas cosas interesantes sobre todo para los historiadores: billetes, libros, facturas, fotografías antiguas, diarios y todo tipo de baratijas. En esa ocasión me regaló este libro que se llama La cocinera poblana o el libro de las familias.

A mí me gustan mucho los recetarios porque me gusta cocinar me gusta la cocina y soy un goloso. Click To Tweet

Todo esto lo cuento en la en la introducción. Así que me puse a revisar el libro, el cual había sido evitado en 1917 por Herrero Hermanos.  Lo revise, estuve viendo las recetas.  Me di cuenta más o menos cuál era el contenido de la obra y me di cuenta de que era bastante grande pues tiene dos mil quinientas recetas.