Día internacional del beso

¿Recuerdas tu primer beso?

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Los besos. ¡Ay los besos! Creo que no hay actividad humana más conmovedora y placentera que besar. Claro, algunos en este momento tendrán una buena lista de placeres que rebasan a los besos. ¿Están seguros? Subámonos a la máquina del tiempo y véanse en el momento del primer beso. ¿Cómo fue? El mío lo tengo en la memoria, con mi primera novia que vivía más o menos cerca de la casa de mis papás.

Iniciabas con uno de piquito, probando, aprobando los primeros pasos y después poco a poco la lengua despierta y surge y hace de las suyas, se enreda, se empierna con la lengua de frente, el cuerpo entero se entrega a las sensaciones que la lengua siente y al cabo de un tiempo esta se cansa, se aburre de la boca y va en busca de otras sensaciones, de la piel seca, de los poros que se hacen carne de gallina cuando la lengua llega al cuello, cuando se pierde entre en la orilla del lomo hélix.

La lengua nunca se cansa, es un animal hambriento que día tras día se arrastra por la zonas inimaginables. Así se llegó a tus senos. Día de gracia, día en que la luz de la vida apareció. Sentir su calor, su carne que siempre se entregaba a ella.

Los besos mudan, los besos andan, los besos besan todo lo amoroso y los besos también se olvidan. Después la lengua se hace vieja. Prefiere estar en la cueva recordando los momentos de juventud, pero los besos siguen su camino, ahora son amistosos, son besos cautiverios, son besos que reconcilian, que despiden a los muertos, besos que reciben a los niños. Al final recibirás el último, el beso que recordarás pasa siempre.