Crónica No Futbolera

Temblores, tormentas y mis Lobos pierden

Hay que aceptar que en toda historia hay momentos de crisis, instantes que te hacen dudar sobre el camino, escenarios adversos que hacen probar de lo que estamos hechos. Por ejemplo, ayer fue uno de esos días. Después de varias semanas sin estar en contacto con los partidos de los Lobos me dio una gripa tremenda, calentura, tos, dolor en el pecho.  Mi sobrino Daniel que siempre me acompaña a los partidos también estaba enfermo.

En ese momento tenía 35º grados de temperatura y tenía preparada la televisión el www.lobosbuaptv.com Tengo 39 años, ¿qué pasa? ¿estoy envejeciendo? Una amiga me dice y me dice que es consecuencia de la edad mal llevada, es el cuerpo que te dice que tienes que parar a descansar un poco. Mi hermana me dice lo mismo, el cuerpo te pide que descanses un poco, ¿cuánto tiempo tienes que no pasas una tarde acostado viendo a televisión? Hice memoria y sí, ya ni siquiera me acuerdo.

Pues sí, me quedé en casa, con las ganas guardadas y conforme iban pasando los minutos del primer tiempo sentí que mi malestar físico era el fiel reflejo de mi cuerpo. Poco a poco todo se derrumbaba. Lobos acabó pendiendo en el primer tiempo ¡3-0!

Al iniciar el segundo tiempo la temperatura subió a 37º, intercambiaba comentarios con mis amigos por wattsup, todos los comentarios era casi apocalípticos. Broncas por todos lados, necesitamos que salga el sol, que haya luz para vislumbrar el camino. No aguanté más, dejé el partido y me fui al doctor. Los informes me seguía llegando por el teléfono.

-Pase, diga AAA, tiene infección. Respire profundo. ¿Prefiere el tratamiento oral o con inyecciones? Usted se me hace conocido. Vaya por sus medicinas y regrese. Recuerde que puede ganarse un auto, tiene usted mucha suerte porque no todos los tickets pueden participar. Ya ve, igual y su gripa le ayuda a estrenar…cuídese.

 

 

 

 

 

Perdimos contra el América: tanto en la victoria como en la derrota tenga usted su cemitota




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Ya sé que les debo la crónica de la semana pasada, y les juro que mañana la publico sin falta…Y aunque ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo, no la he podido subir porque me cambié de casa, de municipio y casi, casi de vida. Ya les haré otra crónica sobre todo lo que me ha pasado en estos días en mi nuevo pueblo.

            Desde el sábado pasado obligué a mi sobrino a que consiguiera los boletos contra el América; como ustedes ya saben siempre es un problema cuando llegan este tipo de escuadras a Puebla. ¡Invaden los estadios de una forma bestial! Y bueno, después de un par de horas el Dani me escribió que ya los tenía. Alivio.

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Pasé por el Churro a la recta y nos fuimos escuchando Sepultura al estadio. En todo el camino fui viendo playeras amarillas, poco a poco se iba haciendo el mundo amarillo y bueno, cuando llegué a C.U. casi todo era amarillo, pos entonces seguí el camino amarillo.

            -Con un empate me doy por bien servido –escuché

Iba escuchando una estación de la Ciudad de México y todos os comentaristas con mucha confianza le daban el triunfo a las Águilas. ¡Pinches monos! –les dije sin que me oyeran. Estos monos qué saben de futbol.

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Lo que uno vive antes de ir al partido de Lobos BUAP

LobosPachuca

Los sábados por la tarde es el mejor horario para el futbol; bueno, por lo menos es lo mejor para mí. La jornada 3 estaba preparada para un encuentro quizá no muy apetitoso para la afición de Lobos (creo que para ninguna); sin embargo, después de la goliza que me metió Lobos a Gallos supuse que habría un poco de más de gente que en el primer partido.

Así que tomé mis precauciones. Fui a medio día a C.U. a conseguir un par de boletos para la cabecera norte en donde estaría con la banda de la Vagancia. El departamento en donde vivo está muy cerca y tardé 5 minutos en llegar. Entré y me estacioné en la taquilla en donde no había ni un alma. Me sentí bien, pero también muy mal, cómo era posible que nadie estuviera interesado en comprar boletos para hoy. Llegué y luego, luego me batearon:

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