Crónica No Futbolera

Perdimos contra el América: tanto en la victoria como en la derrota tenga usted su cemitota




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Ya sé que les debo la crónica de la semana pasada, y les juro que mañana la publico sin falta…Y aunque ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo, no la he podido subir porque me cambié de casa, de municipio y casi, casi de vida. Ya les haré otra crónica sobre todo lo que me ha pasado en estos días en mi nuevo pueblo.

            Desde el sábado pasado obligué a mi sobrino a que consiguiera los boletos contra el América; como ustedes ya saben siempre es un problema cuando llegan este tipo de escuadras a Puebla. ¡Invaden los estadios de una forma bestial! Y bueno, después de un par de horas el Dani me escribió que ya los tenía. Alivio.

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Pasé por el Churro a la recta y nos fuimos escuchando Sepultura al estadio. En todo el camino fui viendo playeras amarillas, poco a poco se iba haciendo el mundo amarillo y bueno, cuando llegué a C.U. casi todo era amarillo, pos entonces seguí el camino amarillo.

            -Con un empate me doy por bien servido –escuché

Iba escuchando una estación de la Ciudad de México y todos os comentaristas con mucha confianza le daban el triunfo a las Águilas. ¡Pinches monos! –les dije sin que me oyeran. Estos monos qué saben de futbol.

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Lo que uno vive antes de ir al partido de Lobos BUAP

LobosPachuca

Los sábados por la tarde es el mejor horario para el futbol; bueno, por lo menos es lo mejor para mí. La jornada 3 estaba preparada para un encuentro quizá no muy apetitoso para la afición de Lobos (creo que para ninguna); sin embargo, después de la goliza que me metió Lobos a Gallos supuse que habría un poco de más de gente que en el primer partido.

Así que tomé mis precauciones. Fui a medio día a C.U. a conseguir un par de boletos para la cabecera norte en donde estaría con la banda de la Vagancia. El departamento en donde vivo está muy cerca y tardé 5 minutos en llegar. Entré y me estacioné en la taquilla en donde no había ni un alma. Me sentí bien, pero también muy mal, cómo era posible que nadie estuviera interesado en comprar boletos para hoy. Llegué y luego, luego me batearon:

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