BUAP

¿Cómo vivieron el 19S los alumnos de ARPA-BUAP?

 

Dale click a la imagen para descargar Y resiembre en sus centros la tierra

2017 tiene un rostro para la historia de Puebla. Todos vamos a recordar esos minutos en donde la tierra nos demostró un poco de su fuerza. Segundos después del sismo comenzaron a surgir las historias. Cada uno de nosotros tiene una historia qué contar.

Y retiemble en sus centros la tierra es una compilación de crónicas de los chic@s que formaron parte del curso Círculo de lectura en la carrera de Cine en ARPA.

Este es un ejercicio y una exploración didáctica para salir del simple trabajo escolar que siempre se queda en las bandejas de los correos electrónicos o en el escritorio.

Muchas gracias a tod@s y gracias también a Alejandro Varela por el diseño.

Entrevista con Mario Bellatin

Dale click a la imagen para escuchar el podcast.

La Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP cada año dedica el Congreso Internacional  de Literatura Hispanoamericana Contemporánea a un autor destacado. En esta ocasión el autor en cuestión fue Mario Ballatin. Fue Alicia Ramírez la que me contactó para hacer la entrevista y yo pues qué podía decir. Encantado de la vida recibí a Mario para hacer una charla pronosticada para 20 minutos pero que poco a a poco se fue extendiendo hasta llegar a casi 50 minutos. Denle click a la imagen para escucharla, ¿va?

¿Qué onda con el TLC?

Hoy tuvimos nuestro segundo programa especial en #DeEsoSeTrata y se lo dedicamos al Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Es muy importante darle voz a los especialistas para que puedan ayudarnos a entender muchos de los acontecimientos políticos, económicos y culturales que se dan en el día a día. En esta ocasión nos acompañaron Emilio Calderón, Ismael Morales, Carlos de Castilla y José Salvador Esteban, profesores de la Facultad de Economía y de administración de la BUAP.

Aquí les compartimos toda la charla que hoy tuvimos con estos académicos que nos aclararon sobre los posibles escenarios que nuestro país vivirá en los próximos meses.

 

 

 

 

Se presenta la colección René Avilés Fabila de la BUAP en el Palacio de Bellas Artes

Viajamos las dos horas para estar presente en la presentación de la colección René Avilés Fabila. Uno de mis escritores que más aprecio y admiro. Ante la seriedad del público RAF tomó el micrófono y relajó el ambiente con muy buenas bromas. Imaginen a René en pleno palacio de Bellas Artes diciendo: Yo siempre quise ser comunista y un viejo rabo verde, comunista ya fui y viejo rabo verde ya estoy en proceso. Todos soltaron la carcajada. Agradeció a la BUAP en especial al Fomento Editorial por apostarle a los jóvenes. En un rato subo otro post para hablar de cada uno de los libros y de las demás bromas de René. Lo que hay que resaltar es que pocas veces libros de las universidades del interior del país presentan sus novedades en el Palacio de Bellas Artes. Punto a favor.

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La buena vibra del Primer Editatón BUAP 2014

Nunca había asistido a un Editatón, pero ahora que estuve de cerca entiendo a la perfección el espíritu de Wikipedia. No fui el único sorprendido, creo que todos los que estuvimos, casi todo el día, en la Biblioteca Central no dejamos de sorprendernos por muchos motivos. De entrada la actitud y buena vibra de los chicos de Wikipedia México: Christian Cerón, Adrián Cerón, Omar Saldoval, Andrés Cruz y Corro, Gustavo Sandoval, Iván Martínez y Pepe Flores. Viajar a Puebla para trabajar una larga jornada de 9 horas (más las horas de carretera) no cualquiera lo hace y para estos chicos resulta un placer. El primer editatón fue un excelente ejercicio, muchos tuvieron su primer acercamiento (yo aún no), pero gran parte de los que participaron ya están listos para seguir editando. Creo que el WikiClub BUAP ya se está armando. Me dio mucho gusto convivir con chicos de dieciséis y compañeros que jubilados, líderes de los movimientos en la década de los sesenta que nos llevaron sus documentos y recortes de periódicos de la época.
Las ediciones nuevas fueron las siguientes:
1. Edificio Carolino
2. La casa de las Bóvedas
3. La casa de los Muñecos
4. Jardín Botánico
5. La reforma universitaria

La vida sexual de los noventeros y todo lo demás

Cualquiera que haya tenido la oportunidad de echarse unas cervezas con Juan Carlos Hidalgo ¿Quién de aquí lo ha hecho? ¿Me pueden decir? Bueno, pues cualquier que haya tenido esa suerte, me puede dar la razón. No conozco a otra persona que sepa más de música que él. Juan Carlos Hidalgo está enfermo de música. Baila poco, pero cuando quiere dictar cátedra de rock, se convierte en una locomotora turbulenta que nombra un sin fin de bandas y músicos que me obligan, para mi próxima aventura con Juan Carlos a llevarme una grabadora y una libreta para apuntar los nombres. Siempre es lo mismo con este muchacho. Y siempre me llevo mucha tarea a mi casa.
Fue en Puebla, después de haber presentado su novela Rutas para entrar y salir del nirvana, cuando me comentó sobre su novela de PJ Harvey. Ahí fue donde comenzó otra historia. Como siempre de ofrecido, le dije que me la diera para proponerla en Fomento Editorial de la BUAP, tardó un poco, pero finalmente ya la tenemos en nuestras manos.
Como buen noventero Juan Carlos Hidalgo en compañía con Ilallalí Hernández retoman a un personaje que proyecta la atmósfera de una década iluminada por la decadencia. Cada apartado, cada línea nos ilustra sobre la vida que de una u otra forma tuvimos la oportunidad de vivir y padecer. Los noventeros, vimos “el fin de las ideologías”, el surgimiento de globalización, el deshecho del sistema político mexicano y el renacimiento indígena de los Zapatistas. Fue una década oxímoron, los símbolos habían cambiado su dirección, los sueños de la razón se habían convertido en pesadillas.
Ante ese contexto, los jóvenes que cruzaron por esa década, no tuvieron de otra que arrojarse a la vida, experimentaron con lo que pudieron, consumieron las sustancias que nos conectaban con la espiritualidad que las generaciones anteriores les habían arrebatado.
Quizá para muchos lectores La vida sexual de PJ Harvey pueda ser una lectura epidérmica, pero en realidad, debajo de todo el catálogo de marcas y superficialidades, se encuentra un hambre por la búsqueda, un hambre por sentir la carne de la cotidianidad y la espiritualidad.
Cuando tengan oportunidad de leer la novela, se darán cuenta que los personajes son unos niños aventureros desprovistos de malicia, siempre víctimas del desorden familiar:
“-Toda la culpa es tuya: tus amantes, tus ausencias.
-Es tu hija también. Si dejaras tus reuniones, el spa, tu vodka y tus pastillas, tal vez le dedicarías al menos un poco de tiempo.”
Siempre víctimas de un modelo económico que los penetra:
“Mujeres con escotes o faldas cortas que no lucen bien, les falta estilo, demasiado áspero. Pobres”
Hombres vestidos como oficinistas (trajes con lamparones, corbatas escandalosas). De seguro tienen el pelo grasoso y mal aliento”
Los personajes son siempre víctimas de sus propios instintos y de las voces que les reclaman:
“-Así no se comporta una señorita decente. Eso tiene otro nombre.
-No bailo con nadie que no vista marcas italianas ¿es Armani?”
Lacan decía que de lo que se habla es el síntoma, lo contario a lo que se desea y PJ Harvey lo sabía. Todo el discurso de soberbia, de clasismo, de superficialidad típica de los noventas no es otra cosa que una petición, una rabiosa búsqueda por la vida. Juan Carlos y Ilallaí descifraron de muy bien los mensajes de esa década. Nos dejan muy en claro que debajo de toda esa mierda superficial viene una verdad.
PJ decía: Todas las mujeres saben que los vagabundos cogen mejor que los hombres de provecho”.

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La mirada aventurera de Guillermo Rodríguez Morales

“La fotografía es, antes que nada,
una manera de mirar. No es la mirada misma”
Susan Sontag

Es un verdadero placer estar esta noche presentando “Puebla, una aventura fotográfica” de Guillermo Rodríguez Morales, editado por Proceso Ediciones y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Subrayo la palabra “placer” porque pocas veces nos encontramos con libros que nos sorprendan y que su publicación se convierta en un acontecimiento cultural. Significativo y necesario para la comunidad angelopolitana que vive momentos de reconfiguración. Tener este libro a la mano, es una especie de raíz que bien nos ayuda a tener los pies en la tierra y fortalecer nuestras raíces.
La imagen final, las que se recopilan en este libro tienen un valor incalculable, pero lo que en lo personal me atrae y me fascina es indagar sobre lo que tuvo que haber vivido Guillermo Rodríguez Morales para crear su discurso estético.
Y lo primero que me llama de su biografía es el tiempo que le tocó vivir. Nacer en la Ciudad de México en 1887, en pleno Porfiriato, en un país siempre lleno de grandes contradicciones, en donde las mayorías caminan a partir de sus necesidades más básicas. Pasar los años de revolución y sobrevivir hasta llegar a la primera cámara y tomar veinte años de aventuras, ser vendedor de máquinas de coser Singer, que seguramente le dio oportunidad de viajar. Curiosamente, otro vendedor, pero de llantas, se apoyó en ese empleo para poder recorrer el país y dejar, también, un acervo fotográfico del bajío de México. Me refiero a Juan Rulfo, desde luego.

Quisiera abrir un paréntesis.
Si yo hubiera tenido la oportunidad de entrevistar a Don Guillermo Rodríguez Morales, con todo el atrevimiento del mundo, le tendría que preguntar. ¿Ya estabas casado cuando te ibas de aventura? ¿Qué le inventabas a tu mujer para que te diera permiso? ¿Por qué el popo, Zacatlán y no una playa?

Claro. Muchas de las respuestas no las podremos saber, pero es obvio que nos enfrentamos a una personalidad de alta espiritualidad.
La primera sensación que tuve al revisar las fotografías incluidas en el libro, fue una soledad que nos provee de serenidad y fuerza. ¿Por qué Guillermo Rodríguez Morales tenía esa necesidad de salir, de irse a las puntas de las montañas, retar a la naturaleza, de encontrarse con los secretos de los árboles? Es muy interesante cómo una gran cantidad de imágenes hacen referencia a la cima y ahí tomar el registro. A veces solo o con su grupo de excursionistas “Cuauhtli” (Águilas), pero siempre con miradas que nos invitan a la aventura.
Creo que una de las grandes necesidades del fotógrafo es dejar constancia del tiempo transcurrido y sobre todo, dejar el testimonio de su valor. Guillermo Rodríguez Morales sabía de la importancia de sus aventuras. Su mirada fotográfica más allá de la estética, es un testimonio de la personalidad de Don Guillermo.
Hay datos muy interesantes y que vale la pena comentarlos con todos los presentes para que se animen a comprar el libro. No creo que haya muchos fotógrafos que no pretendan a los primeros clicks montar una exposición o publicarlas en alguna revista. Lo curioso es que Don Guillermo Rodríguez nunca publicó, ni expuso en vida. ¿Para quién y para qué tomó esas fotos? Después de muchos años nosotros somos los beneficiados. Las fotografías se guardaron como un secreto para que esta noche podamos hablar de ellas y celebrar las aventuras de Don Guillermo.
Hay que agradecer a la familia de Don Guillermo por su participación, su interés por hacer público el acervo de su padre y ayudarnos a seguir reconstruyendo la memoria del estado de Puebla. Precisamente, Ruth Fine, en un excelente artículo que lleva por título: “Tiempo y memoria: reflexiones sobre la función del recuerdo y el olvido del desmemoriado caballero Don Quijote de la mancha”, reflexiona sobre “la memoria, nos dice que pertenece al conocimiento, permite la construcción de la personalidad y de la autoconciencia, y también de conductas simbólicas y de lenguaje sobre los que reposan las culturas”.
Estoy seguro que el acervo fotográfico de Guillermo Rodríguez Morales, es un medio valioso para tener esa autoconciencia de lo que hemos sido y de lo que podemos llegar a hacer, de cómo podemos construir la personalidad de un estado que día a día se metamorfosea. Las mirada de Don Guillermo, hoy, es parte fundamental de nuestra conducta simbólica como poblanos.

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