#PipopeGoloso

¿Han probado el cochino parado?

Foto: Mayra Elisa Flores Carrillo

Hace unos meses, cuando asistimos a la feria del molote me di cuenta de la existencia de un pequeño restaurante con mucha presencia. Mayra y yo lo vimos con muy buenos ojos y prácticamente tres meses después tuvimos la oportunidad de ir. El lugar se llama La cocina de los milagros y es un restaurante de comida de autor. Cada tres meses cambian la carta y se hace una presentación en cada temporada por una módica cantidad, ¡pero tienes el chance de probar todo lo de la carta!

Mayra y yo decidimos probar el Cochino parado, que no es otra cosa que un chamorro de buen tamaño cocinado en una salsa tradicional de Poza Rica Veracruz.

Miguel nos atendió personalmente, un punto especialmente positivo. El dueño-chef siempre pone especial empeño para que los comensales salgan satisfechos y Miguel es un buen tipo. Cuando el chamorro llegó a la mesa y lo probé quedé en un estado de tarumba. El sabor de la salsa, la cocción de la carne simplemente fue soberbio.

Comimos despacio. La tarde estaba hermosa. Creo que es una buena opción para llevar a tu novi@, espos@, es un lugar especial para esos encuentros íntimos y que un buen Chef como Miguel puede convertir en un momento inolvidable.

 

 

El cumple 87 de mi papá…y las garnachas


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El 31 de marzo de 1930 nació Ricardo Cartas Cabrera. Aunque ustedes crean que es fácil decirlo, la verdad es que ha sido una muy buena historia la de mi papá. De entrada, hasta poco años celebrábamos su cumpleaños el 3 de abril que es el día de su santo. Según él, su cumpleaños era ese día, hasta que un día pusimos atención en su acta de nacimiento y resulta que era el 31 de marzo. Después, hace unos meses, justo cuando mi mamá murió y quiso poner orden en sus papeles nos enteramos que su verdadero nombre era ¡Ricarte! ¿De dónde salió eso? Pues quien sabe.

Siempre lo tomamos como una anécdota surrealista de las muchas que hay en Oaxaca; pero ya ven, resulta que fue realidad.

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Bueno, pues hoy celebramos sus 87 primaveras con unas tremendas garnachas. Era ese clásico platillo que su relación directa es con tu mamá, con Mimi. Era una de sus obras maestras, la que todo el mundo le chuleaba y le pedía encore.

Así es que hoy se presentaba un reto tremendo, por una lado por lo menos igualar el sazón de mi mamá y por otro, salir bien librados ante  el primer cumpleaños de papá  sin mi mamá. Tata, como le decimos a Ricarte en la casa se puso un poco triste a la hora que le cantamos las mañanitas. Extraña a Mimi como todos en la casa, pero creo que para él es un dolor profundo, que le cala, eso se nota, pero a los pocos minutos todo volvió a la normalidad.

Mis hermanas hicieron las garnachas mucho mejor que Mimi, creo que ella estaría muy orgullosa de sus hijas cocineras. Comimos hasta reventar, aún me siento como un globo enorme a punto de estallar.

Una clase de literatura a partir de los tacos

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Hoy como es el Día del taco hice un paréntesis en mi curso de distopías y armé una sesión sobre la tecnología que ha hecho evolucionar los amados tacos. Para esto, eché mano de unos de los libros más divertidos que he comprando: La tacopedia libro editado por Déborah Holtz y Juan Carlos Mena.

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La clase consistió en primer término en hacer la lectura de la primera parte que lleva por título “Para abrir boca”, en el cual se relata la historia del maíz. La historia de esta planta es súper interesante, ya que no se considera como una planta que surge de manera natural así como la conocemos, sino que ha sido intervenida tecnológicamente por el ser humana para domesticarla. Es decir, a pesar de que me quise alejar de la Ciencia Ficción que han poblado el actual círculo de lectura, la tecnología se manifiesta. Sin embargo, llegamos al clímax cuando leímos la aportación del nixtamal, el proceso que permite que tengamos tortillas para el taco.

También hicimos la lectura de algunos testimonios de los taqueros que se incluyen en el libro y después hicimos la reflexión de cómo se han incorporado distintas culturas culinarias en el taco. El mejor ejemplo y que no se incluye en esta Tacopedia es nuestro poblanísimo taco árabe. Cuando lancé la pregunta a los chicos sobre el origen de estos tacos ninguna pudo tener una respuesta cercana. Afortunadamente Paco Coca recientemente publicó en radiobuap.com un muy buen artículo sobre estos tacos.

Creo que la historia tuvo un buen impacto y gracias a los tacos árabes tuvimos oportunidad de charlas sobre lo benéfico de las migraciones. Tuvimos oportunidad de compartir cuáles fueron nuestros orígenes y cuáles son los platillos que nos identifican con ese pasado. Es increíble la diversidad que puede haber en un grupo tan pequeño. El ejercicio final es un súper viaje. Después de todo lo que leímos, ahora hay que redactar una historia futurista sobre la evolución de un platillo. ¿Cómo será el mole de Cholula dentro de 5,000 años? ¿Cómo serán los tacos de marchitos dentro de 100? ¿Cómo te imaginas que sea el aguachile en 3,000? Bueno, pues eso es lo que leeré en una semana.

 

Cuando pienso en Oaxaca, siempre imagino una Tlayuda

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Después de muchos años regresé a Oaxaca. Aunque mi papá y mi mamá son de Istmo de Tehuantepec Oaxaca, he visitado pocas veces la capital del estado, aunque eso no quiera decir que no tenga mis amores con lo Oaxaqueño, sobre todo con su comida y sobre todas las cosas con sus Tlayudas.

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No cabe duda que Oaxaca se hizo para comer y para ser feliz. Es increíble la cantidad de platillos que uno puede probar. Y siendo un Pipope Goloso pues imagínense. De hecho iba a ser un post general sobre todo lo que comí, pero sería algo muy extenso, así que me decidí por la Tlayuda, símbolo del Oaxaqueño

 

 

 

 

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Desde los primeros minutos que estuve en Oaxaca de inmediato fuimos a un mercado en donde me prometieron que habían las mejores Tlayudas de la ciudad. No sé si fueron las mejores pero me supieron a gloria ya que llevaba todo el día sin comer. Siempre me he lamentado que en Puebla no haya un buen lugar en dónde comer estas maravillas. Y bueno, les debo de confesar que tampoco a mi mamá le salían muy bien que digamos.

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El pipope goloso se fue pulquear a Ozolco

 

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Ozolco, Puebla en la Feria del Pulque el 12 de marzo de 2017

Siempre me había quedado con las ganas de ir a la Feria del Pulque en Ozolco, Puebla. No es que me encante en pulque, pero me gustan muchísimo las ferias en esta zona de Puebla, ya que hay un trabajo súper interesante atrás de cada una de ellas, la más conocida es la del chile en nogada en Calpan. Sí, porque no son las clásicas ferias en donde la gente de afuera trae los productos o entretenimiento para que la gente del lugar gaste; aquí el reto es traer a gente de afuera para que la gente de Ozolco pueda tener ingresos a partir de sus productos.

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Llegué aproximadamente a las 2 de la tarde y en la plaza del palacio municipal estaba por comenzar algún ritual que todo el mundo observó de forma respetuosa. Los ciclistas ocupaban un lugar especial,  son muchos los que año tras año van en rodada hasta Ozolco. Por ahí dicen que no hay chela, ni pulque más sabroso como el que te echas después de haber hecho la rodada. Seguro, porque en verdad todos los ciclistas se veían contentos y muy chapeadas por el pulquito. También me resultó interesante la cantidad de gente conocida, músicos, universitarios, artistas que buscan escapar un rato de los rituales citadinos. Yo soy de esos, comer memelas con una cerveza, junto a los perritos, la gente, las cumbias, la sonrisa de la gente se me hace de lo más hermoso y divertido, aunque lo mejor de todo es el precio, en verdad que es muy económico y riquísimo.

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La foto es de Coty Cartas y aparecen: Ricardo Cartas Cabrera, Indira Cartas, Mayra Elisa Flores Carrillo, Yo, Flor Cartas, Daniel Peña e Itzel Campos Cruz

El próximo año iré en bicicleta y ahora sí le voy a entrar al mole de pescado, por ahí me dicen que es de lo mejor. Felicidades a todos los organizadores y a la gente que fue a Ozolco a degustar, ustedes sí saben de lo que se trata la vida.

Calpan, el lugar de los Chiles en Nogada


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Después de un par de años que me había quedado con las ganas de ir a San Andrés Calpan, por fin este año se me hizo. Muchos de mis amigos me habían platicado sobre la calidad del evento y sobre todo de lo exquisito de los Chiles en nogada. Nunca lo dudé, pero año con año se me iba acumulando el deseo. ¡Y valió la pena! Es lugar es hermoso, pero no sé si a ustedes les pase, pero con las ferias, muchas de ellas, como que los lugares se ven sucios, olorosos a porquería y media y sobre todo, un chorro de borrachos. Para mi sorpresa, así no fue en Calpan, por el contrario, el lugar se veía más hermoso, la gente estaba súper organizada y ni se diga de las autoridades, imagínense, hasta los policías sonreían y te ayudaban a encontrar lugares, además de estar repartiendo mapas del lugar.

image1En el tiempo en que estuve ahí, no vi un solo perro, todo estaba muy limpio y por fin, creo que es la primera feria de México que se libera de los manteados horrendos, así como lo oyen. Tuve la oportunidad de platicar en el programa especial que hicimos con Carlos de Castilla, profesor de la Facultad de Economía de la BUAP y uno de los diseñadores de esta extraordinaria feria. Lo que me comentó fue que el diseño de la feria rompía con una tradición a veces negativa de las ferias en donde viene gente de fuera a montar negocios y la gente del lugar sólo pone el dinero. Aquí es al revés, la gente del Calpan pone los negocios y la gente de afuera hace el consumo, lo cual es una ayuda tremenda para la gente de aquí. En la primera feria la meta fue vender 60 chiles y ahora se están vendiendo más de 1000 chiles al día. Además, nuestro anfitrión nos platicó que hay otras tres ferias que se están llevando en la región. La más joven es la Feria del mole, después le sigue la del Pulque y la más prometedora es la del tejocote ¿por qué? Es buena pregunta, pues resulta que muchos de los jugos que nos tomamos, en realidad son jugos de Tejocote con sabor a X fruta, entonces el tejocote es una materia prima importantísima. ¿Qué tal?

image30Esta feria es un gran ejemplo de desarrollo justo y sobre todo exponiendo lo mejor de la zona, su calidez y su comida. Desde este humilde blog, quiero felicitar a todos los que participan en esta Feria, la verdad me dejaron con el ojo cuadrado e inspirado para seguir haciendo cosas que al principio pueden parecer locuras…

Además, el tema histórico es riquísimo, sobre todo, la del siglo XIX, que es donde los políticos de la época estaban buscando rasgos que pudieran crear lo mexicano. De hecho, el Chile en nogada, tiene que ver con ese ánimo decimonónico mexicano. Para más información deben de consultar este libro.

image6PD Entrevistamos a varias cocineras intentando sacarles algún secreto sobre la preparación de los Chiles y desde luego, ninguna de ellas reveló nada, bueno, casualmente todas coincidieron en que su único secreto era cocinar con amor. ¿Ustedes qué opinan?

¿Te gustan las tortas? Entonces no puedes dejar de leer este libro

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¡Acá las tortas!

Autor: Pedro Reyes

Editorial: Planeta

ISBN: 978-607-07-2994-2

 

En el número anterior tuve la oportunidad de recomendarles el libro “La tacopedia, enciclopedia del taco” de Déborah Holtz y Juan Carlos Mena. Siguiendo el camino de la panza llena y el corazón contento, ahora les hablaré un poquito sobre ¡Acá las tortas! de Pedro Reyes, un excelente trabajo de investigación periodística sobre las torterías en la ciudad de México. No es gratuito que este tipo de libros estén teniendo un éxito tremendo, hoy los temas populares y sobre todo los culinarios son materia de investigación y de culto; situación que me llena de alegría. Si ustedes tienen chance de conseguir este libro, háganlo, además de divertido, tendrán en sus manos una excelente guía de las torterías más emblemáticas de chilangolandia.

 

…Y bueno, también encontré esta película que igual y les queda bien para un día que no tengan nada que ver.

Pipope goloso en el mercado de San Juan

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Esta semana salgo de Puebla para recomendarles una excursión culinaria que les va a encantar. En el centro de la Ciudad de México se encuentra el Mercado de San Juan. Cuentan las malas lenguas que antes era un mercado común y corriente y que de pronto unos de los locatarios comenzó a traer ingredientes exóticos que eran prácticamente imposibles de comprar en México. Así suceden las cosas.

Mi amigo el Nawal y su novia, me hicieron un tour inimaginable.

-¿Quiénes carne de cocodrilo?

-Es cosa de ir un rato, echarnos unas tapas y un vinito.

-¿En un mercado? –les pregunté y ellos seguramente se rieron por mi poco cosmopolitismo.

Y como fue, llegamos al mercado y comenzaron a aparecerse seres de otro mundo, como los cerdos que dibujó Miyazaki en el Viaje de Chihiro, pavos que podrían alcanzar el tamo de un humano, cabritos, gusanos, huevesillos, carne de cocodrilo y quién sabe qué cosas más. Estuvimos dando varias vueltas al mercado en busca de las tapas conocidas que se alojaban en la Cremería y Salchichonería “La Jersey”, con 35 años de experiencias y atendida por la familia Castro. Después de mucho circular, llegamos a los locales 161 y 147.

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Ahí había una especie de tapanco muy bien acondicionado en donde una chica muy amable nos recibió con una botella de vino. Calma, calma, ellos te sirven dos o tres veces en lo que esperas tus tapas, no es precisamente para emborracharse.

Después de ver las múltiples de opciones, me decidí por el lomo embuchado. No tenía la más mínima idea de qué me iba a comer, pero el nombre me hacía guiños. Su precio estimado es de $70. Esperamos unos veinte minutos, pero tampoco crean que se vuelve aburrido. La chica te sirve un vinito más y desde arriba del tapanco se puede observar todo el mercado. Realmente es un lugar fantástico, en donde de distintos colores y sabores convive alrededor de la comida.

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Quiero decirles que la idea de mis amigos era “picar” algo en el mercado para después irnos a un lugar a comer. Ajá, sí, cómo no. Llegaron las tapas y comenzó la experiencia. De entrada les digo que nunca había visto un lugar en donde las prepararan tan bien, desde la cantidad y el sabor. Soñar con ir a otro lado a comer ya era demasiado. Pero la cosa no se queda ahí. Para acompañar las tapas, había unos frasquitos extraños de salsa de chiltepín con distintas frutas. Yo me fui por la de mandarina, que tanto me gustó que hasta me compré una para llevármela a mi casa. Las caras de mis amigos y la mía, expresaban la sorpresa de ¡Qué bárbaro! ¡Re buenas!


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Y bueno, ya para terminar ¡el postre! Jamás había visto un postre tan sencillo y tan exquisito. Sólo se trata de un pedazo de bolillo con queso capresse, miel y un pedacito de nuez. Déjenme decirles que lo más rico del mundo; bueno, exagero, exagero, pero la verdad el lugar es súper recomendable. Quizá se tarden un poco por la cantidad de gente, pero la verdad es que vale mucho la pena el viaje.

Después de haber comido como rey, me hice la pregunta: ¿Por qué en Puebla no tenemos algo así? La dejo al aire.

Lugar de la semana “El Cubanito” 


Esta semana les quiero recomendar un lugar que está sobre Av. San Ignacio y Boulevard Valsequillo.  Es un lugar que se nota desde lejos y tiene varios puntos positivos:

1. Tiene Valet Parking

2. El señor que cuida te lava el auto y no se lo cobra a lo chino.

3. El servicio es bueno; casi bueno. Aquí es donde empiezan las zonas de oportunidad.

Creo que todo podría ser mejor si:

1. Actualizar los precios que la carta o especificar que pueden variar a partir del peso. Creo que siempre hay que pensar en el cliente y no sorprenderlo.

2. No puede haber lugar sin terminal o que te digan “es que andan fallando desde la semana pasada”.

3. Entonces si juntamos por un lado el aumento de la cuenta por la falta de comunicación del mesero y además que no sirva su terminal, la visita y el riquísimo huachinango que me comí se convierte en una mala experiencia que difícilmente se olvida.


Finalmente el mesero me dijo: “Pos la paso a ver si sirve”. Y da la casualidad que pasó sin ningún problema. ¿Muy sospechoso, no?

El lugar es recomendable. En verdad la comida es buenísima y quizá sólo fue un poco de mala suerte.