#PipopeGoloso

El pipope goloso se fue pulquear a Ozolco

 

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Ozolco, Puebla en la Feria del Pulque el 12 de marzo de 2017

Siempre me había quedado con las ganas de ir a la Feria del Pulque en Ozolco, Puebla. No es que me encante en pulque, pero me gustan muchísimo las ferias en esta zona de Puebla, ya que hay un trabajo súper interesante atrás de cada una de ellas, la más conocida es la del chile en nogada en Calpan. Sí, porque no son las clásicas ferias en donde la gente de afuera trae los productos o entretenimiento para que la gente del lugar gaste; aquí el reto es traer a gente de afuera para que la gente de Ozolco pueda tener ingresos a partir de sus productos.

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Llegué aproximadamente a las 2 de la tarde y en la plaza del palacio municipal estaba por comenzar algún ritual que todo el mundo observó de forma respetuosa. Los ciclistas ocupaban un lugar especial,  son muchos los que año tras año van en rodada hasta Ozolco. Por ahí dicen que no hay chela, ni pulque más sabroso como el que te echas después de haber hecho la rodada. Seguro, porque en verdad todos los ciclistas se veían contentos y muy chapeadas por el pulquito. También me resultó interesante la cantidad de gente conocida, músicos, universitarios, artistas que buscan escapar un rato de los rituales citadinos. Yo soy de esos, comer memelas con una cerveza, junto a los perritos, la gente, las cumbias, la sonrisa de la gente se me hace de lo más hermoso y divertido, aunque lo mejor de todo es el precio, en verdad que es muy económico y riquísimo.

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La foto es de Coty Cartas y aparecen: Ricardo Cartas Cabrera, Indira Cartas, Mayra Elisa Flores Carrillo, Yo, Flor Cartas, Daniel Peña e Itzel Campos Cruz

El próximo año iré en bicicleta y ahora sí le voy a entrar al mole de pescado, por ahí me dicen que es de lo mejor. Felicidades a todos los organizadores y a la gente que fue a Ozolco a degustar, ustedes sí saben de lo que se trata la vida.

Calpan, el lugar de los Chiles en Nogada


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Después de un par de años que me había quedado con las ganas de ir a San Andrés Calpan, por fin este año se me hizo. Muchos de mis amigos me habían platicado sobre la calidad del evento y sobre todo de lo exquisito de los Chiles en nogada. Nunca lo dudé, pero año con año se me iba acumulando el deseo. ¡Y valió la pena! Es lugar es hermoso, pero no sé si a ustedes les pase, pero con las ferias, muchas de ellas, como que los lugares se ven sucios, olorosos a porquería y media y sobre todo, un chorro de borrachos. Para mi sorpresa, así no fue en Calpan, por el contrario, el lugar se veía más hermoso, la gente estaba súper organizada y ni se diga de las autoridades, imagínense, hasta los policías sonreían y te ayudaban a encontrar lugares, además de estar repartiendo mapas del lugar.

image1En el tiempo en que estuve ahí, no vi un solo perro, todo estaba muy limpio y por fin, creo que es la primera feria de México que se libera de los manteados horrendos, así como lo oyen. Tuve la oportunidad de platicar en el programa especial que hicimos con Carlos de Castilla, profesor de la Facultad de Economía de la BUAP y uno de los diseñadores de esta extraordinaria feria. Lo que me comentó fue que el diseño de la feria rompía con una tradición a veces negativa de las ferias en donde viene gente de fuera a montar negocios y la gente del lugar sólo pone el dinero. Aquí es al revés, la gente del Calpan pone los negocios y la gente de afuera hace el consumo, lo cual es una ayuda tremenda para la gente de aquí. En la primera feria la meta fue vender 60 chiles y ahora se están vendiendo más de 1000 chiles al día. Además, nuestro anfitrión nos platicó que hay otras tres ferias que se están llevando en la región. La más joven es la Feria del mole, después le sigue la del Pulque y la más prometedora es la del tejocote ¿por qué? Es buena pregunta, pues resulta que muchos de los jugos que nos tomamos, en realidad son jugos de Tejocote con sabor a X fruta, entonces el tejocote es una materia prima importantísima. ¿Qué tal?

image30Esta feria es un gran ejemplo de desarrollo justo y sobre todo exponiendo lo mejor de la zona, su calidez y su comida. Desde este humilde blog, quiero felicitar a todos los que participan en esta Feria, la verdad me dejaron con el ojo cuadrado e inspirado para seguir haciendo cosas que al principio pueden parecer locuras…

Además, el tema histórico es riquísimo, sobre todo, la del siglo XIX, que es donde los políticos de la época estaban buscando rasgos que pudieran crear lo mexicano. De hecho, el Chile en nogada, tiene que ver con ese ánimo decimonónico mexicano. Para más información deben de consultar este libro.

image6PD Entrevistamos a varias cocineras intentando sacarles algún secreto sobre la preparación de los Chiles y desde luego, ninguna de ellas reveló nada, bueno, casualmente todas coincidieron en que su único secreto era cocinar con amor. ¿Ustedes qué opinan?

¿Te gustan las tortas? Entonces no puedes dejar de leer este libro

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¡Acá las tortas!

Autor: Pedro Reyes

Editorial: Planeta

ISBN: 978-607-07-2994-2

 

En el número anterior tuve la oportunidad de recomendarles el libro “La tacopedia, enciclopedia del taco” de Déborah Holtz y Juan Carlos Mena. Siguiendo el camino de la panza llena y el corazón contento, ahora les hablaré un poquito sobre ¡Acá las tortas! de Pedro Reyes, un excelente trabajo de investigación periodística sobre las torterías en la ciudad de México. No es gratuito que este tipo de libros estén teniendo un éxito tremendo, hoy los temas populares y sobre todo los culinarios son materia de investigación y de culto; situación que me llena de alegría. Si ustedes tienen chance de conseguir este libro, háganlo, además de divertido, tendrán en sus manos una excelente guía de las torterías más emblemáticas de chilangolandia.

 

…Y bueno, también encontré esta película que igual y les queda bien para un día que no tengan nada que ver.

Pipope goloso en el mercado de San Juan

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Esta semana salgo de Puebla para recomendarles una excursión culinaria que les va a encantar. En el centro de la Ciudad de México se encuentra el Mercado de San Juan. Cuentan las malas lenguas que antes era un mercado común y corriente y que de pronto unos de los locatarios comenzó a traer ingredientes exóticos que eran prácticamente imposibles de comprar en México. Así suceden las cosas.

Mi amigo el Nawal y su novia, me hicieron un tour inimaginable.

-¿Quiénes carne de cocodrilo?

-Es cosa de ir un rato, echarnos unas tapas y un vinito.

-¿En un mercado? –les pregunté y ellos seguramente se rieron por mi poco cosmopolitismo.

Y como fue, llegamos al mercado y comenzaron a aparecerse seres de otro mundo, como los cerdos que dibujó Miyazaki en el Viaje de Chihiro, pavos que podrían alcanzar el tamo de un humano, cabritos, gusanos, huevesillos, carne de cocodrilo y quién sabe qué cosas más. Estuvimos dando varias vueltas al mercado en busca de las tapas conocidas que se alojaban en la Cremería y Salchichonería “La Jersey”, con 35 años de experiencias y atendida por la familia Castro. Después de mucho circular, llegamos a los locales 161 y 147.

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Ahí había una especie de tapanco muy bien acondicionado en donde una chica muy amable nos recibió con una botella de vino. Calma, calma, ellos te sirven dos o tres veces en lo que esperas tus tapas, no es precisamente para emborracharse.

Después de ver las múltiples de opciones, me decidí por el lomo embuchado. No tenía la más mínima idea de qué me iba a comer, pero el nombre me hacía guiños. Su precio estimado es de $70. Esperamos unos veinte minutos, pero tampoco crean que se vuelve aburrido. La chica te sirve un vinito más y desde arriba del tapanco se puede observar todo el mercado. Realmente es un lugar fantástico, en donde de distintos colores y sabores convive alrededor de la comida.

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Quiero decirles que la idea de mis amigos era “picar” algo en el mercado para después irnos a un lugar a comer. Ajá, sí, cómo no. Llegaron las tapas y comenzó la experiencia. De entrada les digo que nunca había visto un lugar en donde las prepararan tan bien, desde la cantidad y el sabor. Soñar con ir a otro lado a comer ya era demasiado. Pero la cosa no se queda ahí. Para acompañar las tapas, había unos frasquitos extraños de salsa de chiltepín con distintas frutas. Yo me fui por la de mandarina, que tanto me gustó que hasta me compré una para llevármela a mi casa. Las caras de mis amigos y la mía, expresaban la sorpresa de ¡Qué bárbaro! ¡Re buenas!


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Y bueno, ya para terminar ¡el postre! Jamás había visto un postre tan sencillo y tan exquisito. Sólo se trata de un pedazo de bolillo con queso capresse, miel y un pedacito de nuez. Déjenme decirles que lo más rico del mundo; bueno, exagero, exagero, pero la verdad el lugar es súper recomendable. Quizá se tarden un poco por la cantidad de gente, pero la verdad es que vale mucho la pena el viaje.

Después de haber comido como rey, me hice la pregunta: ¿Por qué en Puebla no tenemos algo así? La dejo al aire.

Lugar de la semana “El Cubanito” 


Esta semana les quiero recomendar un lugar que está sobre Av. San Ignacio y Boulevard Valsequillo.  Es un lugar que se nota desde lejos y tiene varios puntos positivos:

1. Tiene Valet Parking

2. El señor que cuida te lava el auto y no se lo cobra a lo chino.

3. El servicio es bueno; casi bueno. Aquí es donde empiezan las zonas de oportunidad.

Creo que todo podría ser mejor si:

1. Actualizar los precios que la carta o especificar que pueden variar a partir del peso. Creo que siempre hay que pensar en el cliente y no sorprenderlo.

2. No puede haber lugar sin terminal o que te digan “es que andan fallando desde la semana pasada”.

3. Entonces si juntamos por un lado el aumento de la cuenta por la falta de comunicación del mesero y además que no sirva su terminal, la visita y el riquísimo huachinango que me comí se convierte en una mala experiencia que difícilmente se olvida.


Finalmente el mesero me dijo: “Pos la paso a ver si sirve”. Y da la casualidad que pasó sin ningún problema. ¿Muy sospechoso, no?

El lugar es recomendable. En verdad la comida es buenísima y quizá sólo fue un poco de mala suerte.