#BibliotecarioDigital

¿Qué tanto sabes sobre la Película Canoa?

 

 

 

Portada del libro Canoa, el crimen impune de Guillermina Meaney

Camaradas, ya saben que me gusta mucho hacerle de bibliotecario digital. Así es que ahora les traigo varias piezas con las cuales ustedes pueden armar la historia de la filmación de Canoa, memoria de un hecho vergonzoso (1975), dirigida por Felipe Cazals, quien ganó esta película el  Oso de plata de Berlín, premio especial del jurado. La historia de Canoa me atrae desde hace varios años. De hecho estoy escribiendo una novelita en donde uso algunos relatos del linchamiento, claro, muy a mi estilo. Pero, hay curiosidades importantes que debo de confesarles. Por ejemplo de cómo conocí a Don Julián González. Fue en los años en que daba clases en la preparatoria Emiliano Zapata y mis amigos profes me dijeron, mira, ahí está Don Julián, él es uno de los sobrevivientes de Canoa. DOn Julián iba a la prepa muy seguido, como jubilado de la BUAP tenía muchas amistades por ahí y en ese momento estaba vendiendo Chiles en nogada. Claro que le compramos y además lo invitamos a que diera una plática a los estudiantes.

Muchos años después me lo encontré en la calle, justo en el 2018, cuando se estaban cumpliendo 50 años del linchamiento. Lo invité al programa, le hice una larga entrevista y aproveché para que uno de mis alumnos que es de Canoa tuviera la oportunidad de conocerlo y platicar. Fue un encuentro muy emotivo, de esos que son difíciles de olvidar.

Bueno, aquí les dejo en primer lugar la película, después un relato por parte de los sobrevivientes en donde narran su relación con las autoridades cinematográficas de la época, los encuentros y desencuentros. También incluyo una charla entre Alfonso Cuarón y Felipe Cazals, así como la entrevista que tuve la oportunidad de hacerle a Don Julián. Es un buen pack para el fin de semana.

 

Los Títeres: El México de los Rosete Aranda

Foto: Ricardo Cartas

Hace unas semanas visité el Museo Nacional del Títere; tenía varios años que no lo visitaba y aunque lo vi un poco polvoso, es un lugar que de deja encantado. Tomé algunas fotos y transcribí un capítulo del libro: “Los títeres Rosete Aranda, una tradición centenaria” de Lucina M. Toulet Abasolo. Al parecer en una edición de autor y sólo tiene un tiraje de 500 ejemplares. Para los que deseen comprarlo, lo pueden encontrar en la tienda del museo en Huamantla.

Como se ha venido analizando en el capítulo anterior, esta importante empresa de autómatas nace en Huamantla, Tlaxcala hacía el año de 1835 y se consolida en 1850; sin embargo, lo que puede considerarse como su mejor época, con exitosas representaciones en toda la república y en la capital del país, tiene lugar entre loas años de 1870 a 1910, es decir, coincide con los gobiernos del Gral. Porfirio Díaz como presidente de México, Próspero Cahuantzi gobernador del estado de Tlaxcala y Plutarco Montiel prefecto político de Huamantla.

Para tener una mejor idea del trabajo y las circunstancias en que se manejaron estos grandes artistas, haremos una breve revisión de este periodo histórico, enfatizando un aspecto muy interesante de la historia social: cómo se divertía la gente en este tiempo. Esto nos permitirá valorar mejor la obra de los titiriteros huamantlecos.

El Porfiriato se inició en México el 28 de noviembre de 1876, al entrar victorioso a la ciudad de México el Gral. Porfirio Díaz, vencedor de la oposición representada por Sebastián Lerdo de Tejeda y José María Iglesias.

Al tomar en sus manos la presidencia de la república, el Gral. Díaz pretendió consolidar un Estado fuerte; que el país descansará de casi un siglo de guerra, como lo fue el XIX. Para conseguir esto era necesario que México tuviera una paz social y un orden que lo llevaran al progreso material, tan necesario en ese momento. Díaz, hombre experimentado en la guerra y en la política, opto por una mano firme para conducir el país.

Don Porfirio Díaz se propuso, desde el inicio del mandato combatir enérgicamente a todas las gavillas de bandoleros que con el pretexto de a un caudillo o a una causa, continuaban asolando los caminos y saqueándolas haciendas y los pueblos. Sofocó también algunas rebeliones de caciques locales o caudillos que provocaban inestabilidad política en las entidades federativas y dificultaban la unidad nacional.

Al iniciar el mandato de Díaz, en México todavía no se tenía muy claro el concepto de nación y para lograr que todos los mexicanos se sintieran unidos, identificados como habitantes de un país, haciendo a un lado intereses regionales o locales, se propuso el recurso de fomentar la educación. Esto explica que se pretendiera informar la enseñanza, establecer la escuela laica, obligatoria y gratuita para todos los mexicanos; se incluyeron en los programas educativos las materias de historia de México y civismo y se comenzaron a conmemorar las fechas cívicas y a recordar y rendir tributo a nuestros héroes. Se implementó desde los primeros años del siglo XX, a instancias del maestro Justo Sierra, la costumbre de entonar el Himno Nacional Mexicano en todas las escuelas de la república. Se crearon varias escuelas Normales de Maestros, para que éstos tuvieran una mejor preparación académica, la Escuela de Artes y Oficios y se buscón incrementar la élite intelectual en el Colegio de San Ildefonso.