#RecomiendoLeer

Penélope: una esposa fanática

cesar-bruto

Autor: César Bruto

A propósito de lo que son los matrimonios modernos, que muchas veces duran -¡hay!- lo que dura un liriO, o sea que si el marido se ausenta del hogar durante 15 días la mujer pide el divorcio y se casa con otro, yo recuerdo la biografía de penélopE, la senior a de odiseO -mas conocido por el seudónimo de uliseS-, aquel que reinaba en el paíx de ítacA, y que era hijo de learteS y padre de telémacO…¡Pero vamos por orden, y sin ajotar demasiado la mitolojíA!

Resulta que el día que uliseS se fue a la guerra de troyA, la penélopÉ le dijo:

-Juro de serte fiel, y si falto a mi juramento que zeuS y la patria me lo demanden!

-Mirá que la guerra puede ser larga, cariño…Si el enemigo se encierra en su paíx no será fásil derrotarlo, y a lo mejor vamos a tener questar afuera de la siudá de trota durante varios años quietos en el mismo sitiO…Y después todavía queda el viage de vuelta, querida, que puede ser toda una odiseA.

-No importa, amado mío! Andate tranquilo, que yo cuido la casa y espero tu regreso. Y nadie ni nadies podrá conquistarme, ni siquiera el reY de los dioseS, el que se disfrazó de marido para conquistar a la muger de anfitrióN, la cual a causa de esas relasiones fue madre de hérculeS y…

-¡Bueno, basta de sitas mitolójicaS, penélopE, y preparase la ropa que ya es hora de ir a la guerra!

Continue reading

Un pacto con el diablo


diablo

 

 ¿No te ha pasado que vas a una feria del libro y compras, muy emocionado, libros y más libros; ah, pero al llegar a tu casa los botas en cualquier lugar? Bueno, pues a mi me pasa a cada rato.

Un pacto con el diablo de Thierry Leinan lo compré en la FILEC 2016 porque la ofertaba estaba buenísima en el stand del Fondo de Cultura Económica.

(Abro paréntesis…

Por esa razón hago este tipo de lecturas, quizá para preparar el terreno y saber guiarla cuando ella entre al mundo de la lectura. Ya sé que es un poco enfermo pensar así, pero prefiero hacerlo; además me he llevado muy buenas sorpresas, la mayoría de las lecturas han sido muy divertidas. Entiendo, entiendo, quizá a mi hija ni siquiera le guste leer, o quizá no le guste nada de lo que yo la recomiende…pero ¿qué tal si sucede lo contrario?

Cierro paréntesis)

diablo1

Ilustración de Diego Molina

Lo dejé en el olvido durante unos meses, pero esta semana lo encontré y me lo eché en dos tantos. El primero mientras iba al trabajo y el otro hoy en la mañana esperando a que amaneciera. Su brevedad es una ventaja, apenas 64 páginas. Trata de un tema fuerte y que desgraciadamente ya está presente en todas partes: Las drogas. Tema que se trata desde el punto de vista de los adolescentes y de cómo puede destruir la vida de cualquiera.

Es una lectura que sirve como material de reflexión sobre el papel que juegan las adicciones en los jóvenes. Es decir, es un excelente libro, para que un papá o mamá pueda sentarse con su hijo a hablar sobre este mundo, sobre las etapas y las consecuencias.

Continue reading

El twit ilustrado, lo mejor de 140 caracteres

k7eavnp

Portada de la primera edición de El Twit ilustrado (el cual me regaló el autor ¿ok?)

 

Título:“El twit ilustrado (@eltwitilustrado), Lo mejor de 140 caracteres”

Autor: David  “El DEE” Espinosa

Editorial: SECUENCIARTE

ISBN: 978-607-96870-0-7

 

¡Ay el Twitter! Esa red social que nos ha enseñado a expresar nuestras opiniones (de todo tipo, claro está) en 140 caracteres.  A muchos nos ha enseñador a ser más creativos con la economía de lenguaje que a muchos verborreicos les causa pánico. A otros no les gusta y prefieren otras redes donde pueden explicarse a sus anchas, pero lo que sí les puedo asegurar es que el Twitter ha sido el medio por el cual he leído grandes frases que muchas veces no son de figuras públicas, no filósofos, ni escritores, ni nada de eso; sólo es la chispa de la ocurrencia, del humor captado de forma espontánea.

(Paréntesis)

Bueno, también debo decir que hay gente profesional (escritores sobre todo que manejan muy bien su cuenta.

(que no es lo único que hace, por su puesto) al twitter, convirtiéndose en una de las cuentas más seguidas y más influyentes (además de divertida).

(Se cierra el paréntesis)

(Voz de mi Conciencia)

Ajá y recontra ¡Ajá! Me imagino al buen DEE en el momento en que se le prendió el foco.

Creo que esa sería una muy buena pregunta, pero bueno, ya habrá oportunidad de platicar. La idea de el “DEE” fue crear una cuenta de Twitter en donde retomaría los mejores twits para publicarlos de forma ilustrada.

Una pequeña idea que a mí se me hace genial. Es una forma de hacer menos vertiginosa la vida de los mensajes que se reproducen sin parar en el time line de Twitter.

@Ungatoquemiau: No eres más gorda porque no abren el Mc. Donalds más temprano

@Ferrfactor: Madurar es darte cuenta de que ya no vas a ser futbolista

@LostPopKiller: Yo empujé a Juan Escutia

@in_lack_ech: Conserva limpio el planeta: Baña a un hippie

zvy1rd6

Tomado sin la autorización del autor, pero con la más bonita intención de difundir su trabajo ¿ok?

El libro pudo salir a la luz gracias a SECUENCIARTE, concurso mexicano de Cómic. El proyecto de David Espinosa fue seleccionado durante el 2016 y finalmente se vio publicado en este año. Me tardé un poquito en reseñar este libro, pero por fin lo hice gracias a que leí un blog de superación personal y me recomendó que no dejara nada pendiente. Ahora me siento más tranquilo y podré dormir como el oso dormilón que soy. Ah ¿Recomendable? ¿Ustedes qué creen? Sólo les voy a decir que es el libro que más tiempo ha estado en mi mochila y cuando voy en el camión lo saco para sentirme bien, aunque el tipo de micro ante con un flow deprimente.

Todo lo que deseabas saber sobre Monedita de Oro

moneditas1

Ya en el lejano 2012, cuando aún existía el mítico programa de radio Las Cartas de Ricardo Cartas en Radio BUAP, tuve la oportunidad de charlar con una de mis bandas preferidas: Monedita de oro, directamente de Atlixo, Puebla.

RC: ¿Cómo les ha ido con su más reciente producción: Tacos de Suadero?

Juan M: De hecho es una recopilación de los dos primeros discos de Monedita que ya eran imposibles de conseguir. Son regrabaciones ya que al principio Monedita de Oro era acústico, entonces estamos recopilando canciones de los primeros dos discos y contamos con la presencia del maestro Nico, lo estaban solicitando mucho. Ya hasta me estaban regresando los discos cuando no lo veían.

RC: ¿Qué se siente Nico? ¿Eres un sex simbol?

Nico: No, no llegamos a tanto.

RC: Bueno, ser tan famoso entre la banda.

Nico: Yo creo que cada uno tiene su fama, su gente, lo suyo. Alfredo tiene el bajo, saca algún chiste, Erik toca, Juan canta. Yo lo único que hago es tocar, y cuando es mi turno bailo.

RC: Juan platícanos un poco. ¿Cómo nace la idea de crear esta banda? Un grupo de música dirigido a los chavitos.

Juan M: Pues originalmente la idea era que los niños conocieran música mexicana tradicional. Hay muchos géneros que están en desuso. La idea es mostrarle a los chavitos canciones de ese estilo. Posteriormente fue cambiando un poco la perspectiva y comenzamos a hacer folklore más urbano. Empezamos tocando sones y ahora tocamos cosas más de ciudad: cha cha cha, son, cambia, merengue.

RC: ¿Cuánto tiempo lleva Monedita Tocando?

Juan M: Ya vamos para los 12 años. Y estamos muy contentos porque es un proyecto que ha ido creciendo y sumando amigos y público. Aunque muchas veces es lo mismo: amigos y público.

RC: Pero eso es maravilloso. Imagina que toda la gente que te vaya a escuchar puedas considerarla “amigo”. Eso no cualquiera, es como un plus. Además de estar haciendo lo que te gusta, ganas amigos, eso es increíble.

Juan M: Sí, finalmente nosotros nos acercamos mucho a la gente. Pueden acercarse sin miedo, no tenemos poses de rockstars. Seríamos folkstars en todo caso, pero somos amigos de la gente que nos sigue y eso nos encanta.

RC: ¿Por que hacer música para chavitos? Bueno, tu iniciaste hace algunos años con Patita de Perro que era un grupo para adultos y después giran hacia los chavitos. Pero, ¿como se da ese cambio? Además porque lo reafirmas en tu nuevo proyecto. ¿Por qué cantar a los chavitos?

Juan M: Yo siento que los chavitos son un público sensacional, único y especial. Yo soy el que hace las canciones, y lo descubrí por casualidad. Hacía música para adultos junto con Nacho Pata. Un buen día nos propusieron hacer un conciertos para chavitos, lo hicimos y nos encantó, porque el público infantil es muy perceptivo, sincero y muy directo. Y llegarle a ese público es la neta. Si tú les das cariño, ellos te lo regresan, como si fuera Ping Pong

RC: ¿O a lo mejor al revés, no? Tu echas una pelotita y te regresan un bolón de aquellos. Tu has tocado también en bandas para adultos, escuché cuando te preguntó Cristina Pacheco, ahí mencionaste un grupo que era de cumbias.

Nico: Era de todo, era fiestero, música versátil, de todo: cumbia, tocábamos norteño más que nada. Un día Alfredo nos dijo que había un cuate que quería que lo apoyáramos para algunas funciones, no sabíamos ni quien era, sólo que era de Puebla, y fue cuando llegué y ya estaba el maestro Juan practicando. No sé por qué llegaron temprano ese día. Y ya fue cómo Juan me empezó a decir cómo iban las rolas en el acordeón y a mi me latió.

RC: Te tardaste mucho tiempo en agarrarle la onda a Juan o fue como “química amorosa” desde el primer ensayo.

Nico: Bueno, en el primer ensayo agarré la onda de los ritmos, y en donde se me fueron los pies fue en las melodías del primer concierto. Acá en Tacos de suadero hice algo raro, entre Tacos de suadero y Papá Panzón. Salió bien chistoso pero salió.

RC: Tú ya experimentaste la sensación de estar frente a los adultos y la de estar frente a los niños. ¿Qué diferencias encuentras o cuál es el que te gusta más?

Juan M: La diferencia entre los niños y los adultos es que a los niños, cuando algo no les gusta, no te hacen caso, empiezan a jugar entre ellos, se hacen maldades, se corretean, platican, cualquier cosa. Y los adultos sabemos que unos te hacen caso, otros no, pero igual te están escuchando. Entonces hay que estar más alerta con los niños, mirarlos, levantarlos: “Levántense niños, vengan para acá” “escuchen esto”. En fin, tratar de hacer que el niño se interese en ti, que lo vean a uno y que se interesen en la música y las letras, que las capten.

RC: Ustedes han recorrido buena parte del país. Hay alguna zona en especial en la que los chavitos se identifiquen más, creen una armonía distinta. ¿Dónde han sentido que los niños son mas receptivos a su música?

Juan M: Yo siento que los niños básicamente son iguales, son extraordinarios. Más bien hay algunas zonas en las que están más reprimidos. Sólo es cuestión de quitarles esa onda que traen y se ponen a jugar y divertirse. Obviamente en el estado de México los niños nos conocen mucho por la radio. Tenemos mucho que agradecerle al radio en muchas estaciones por programar nuestra música, entonces cuando te conocen es mas fácil, finalmente todos los chavitos son muy perceptivos.

RC: La característica de los compositores que han estado en este programa es que ponen especial atención en la composición de las letras. Es algo a lo que hemos tratado de darle mucha importancia, y es una de las razones por las que me atreví a invitarlos, porque sus composiciones son extraordinarias en el sentido de que no tienen nada que ver con la línea de mercado que se maneja en la televisoras, sobre todo: cruz, cruz, que se muera Tatiana y que venga Jesús. ¿Cómo trabajas las letras? Eso es algo que me interesa mucho que los radioescuchas tengan en cuenta.

Juan M: Bueno, algo importante es que si vas a hacer una canción, tengas algo que decirle a los chavitos. Yo creo que empieza desde la elección de un buen tema en el que digas “Yo quiero decirle esto a los chavitos, quiero que lo entiendan, que les guste”. Para mi es muy importante decirles cosas que se sean claras, no rebuscar, no poner barreras. Si te das cuenta, mis letras no tienen poesía, sí tienen rima, pero son muy directas. Yo agarro el tema, lo desmenuzo, lo simplifico. No porque los niños no lo puedan entender, sino porque lo trato de decir claramente, sin que haya pajita que estorbe, para mi eso es muy importante. Y obviamente voy buscándole la musicalidad a la letra para que las palabras suenen bonito. Básicamente es tener algo qué decirles, porque la mayoría de las canciones comerciales para niños no les dicen nada. Hay un montón de trampas en donde creen que los niños van a caer y les va a gustar, mundos de colores, mundos fantásticos, hadas, animalitos, son trampas para que el chavito diga “ah, sí me gusta”, pero realmente no les están diciendo nada, entonces a mi me gusta tomar temas que son palpables, que los pueden ver y que están a la vuelta de la esquina: la ecología, la higiene, las relaciones familiares, la televisión, como un ente que esta en la casa y que casi es lo más importante

RC: Lo que antiguamente era nuestra fogata, donde se reunía toda la familia, se platicaban las historias, ahora es la televisión

Juan M: Sí, esto es gravísimo. Se está perdiendo mucho de la convivencia familiar, porque todo el mundo se clava en la tele. En sí no es mala la televisión, cumple su función, que es la evasión de la realidad, o sea, la gente que llega cansada de trabajar sí se merece un poco de tele. La bronca es el exceso, y los que están más expuestos a eso son los chavitos. Entonces, como el papá está muy apurado, la mamá también. No tienen tiempo de platicar con el niño, de leerle una historia, de jugar con él; ahí esta la televisión como la nana.

RC: Pues prácticamente es la educadora. La mayoría de los valores, de las costumbres, de los gustos, prototipos de belleza, de lo que es bueno, de lo que es malo, desgraciadamente se aprende en la televisión. Entonces tenemos resultados educativos fatales, y después todavía nos preguntamos por qué.

Juan M: Sí, entonces, a mi me gusta hablar de esas cosas. Para mi “ya fue” todo lo que es mundo de colores, fantásticos y mágicos. Y tienen lugar. Yo reo que no hay que perder de vista la gente que lo hace bien, porque hay muchos escritores de poesía para niños que usan ese lenguaje y lo hacen correctamente y hay una edad en la que el chavito puede asimilar eso muy padre.

RC: Y lo interesante es que están diversificando la oferta de música para niños porque antes solo teníamos cierto tipo de música y eso era todo. Afortunadamente ya existen varios grupos que ponen hincapié en dar otra versión de la niñez. Es interesante como ya cualquier niño puede optar, los papás pueden decir “Bueno, hoy voy a escuchar a Monedita, mañana a Yucatán A Go Gó y pueden hacer un menú interesante. Pero como compositor, como artista, tienes alguna atmosfera especial, algún rito, ya sabes, hay escritores que dicen “bueno pues yo escribo desnudo en una ventana y comiéndome un pollo asado” ¿Tienes algún rito, algo que te ayude a poder escribir las rolas?

Juan M: No, no, nada de eso. Bueno, mis canciones generalmente las empiezo porque me río de algo. Entonces de pronto prefiero caminar, porque así voy observando las cosas que pasan en la ciudad. Los estribillos de mis canciones surgen mientras voy caminando, digamos ese sería mi rito: caminar. No siempre que camino sale una canción, pero hacerlo me encanta y de repente voy caminando y al ritmo al que van mis pies va surgiendo la música y ya que tengo más o menos los elementos de la musicalidad, el estribillo, que es casi siempre lo que sale primero. Si me río es señal de que va bien el asunto. He notado que ese método me ha funcionado

RC: ¿Cómo creaste tu primera canción? ¿Cómo aprendiste a hacer canciones? Escuchaste a alguien previamente que te ayudó a desarrollar ese estilo, a perfeccionarlo o ¿cómo fue que nace tu forma de hacer canciones tan humorísticas? A lo mejor sin muchas metáforas, es evidente, pero muy bien trabajadas. Hace rato comentabas “no tiene nada de poesía” pero el trabajo de fondo de tus letras son impresionantes.

Juan M: Exactamente, es una herencia de nuestro México, de los creadores de música popular mexicana, los más conocidos serían Chava Flores y Rodrigo González. Pero está el Piporro. José Alfredo también, pero él no hacía canciones humorísticas. Pero hay muchos cantantes, he hecho había un género que era el del músico excéntrico. En el cual entraban Capulina en sus inicios, Tin Tan y Marcelo, Manolín y Chilinski que más que cantantes eran actores de carpa pero fueron muy completos, entre esas cosas cantaban y hacían canciones humorísticas muy singulares, entonces yo tengo ese bagaje, a mí me encanta la música popular mexicana y por el lado del humor, obviamente tengo mucha influencia de Chava Flores y de Rodrigo González, la tradición, el barrio, todavía me tocó vivir en barrio, en el barrio del Parral hace algunos años, entonces tengo algunas vivencias de ese tipo y también música más culta, de cuando estudié música.

RC: Nico, ¿cómo fue tu niñez? Cuéntanos un poco.

Nico: Mi niñez fue, como la de un niño normal del pueblo, no tengo nada especial que contar, o algo grandioso, fue muy normal, siempre fue estar libre en el campo, el aire puro.

RC: ¿Cuándo te encontraste con la música?

Nico: La música siempre me ha gustado, desde que era chiquito, de hecho en el radio, lo primero que poníamos era la cumbia tropical y el norteño

RC: ¿Y cómo fue que aprendiste a tocar los instrumentos?

Nico: El primer instrumento que empecé a agarrar fue la guitarra. Ahí comencé, como casi todo mortal, casi siempre es la guitarra el instrumento con el que se comienza. Después de ahí me empezó a atraer un poco más el acordeón por un cuate que vino de Estados Unidos. En una ocasión me prestó el acordeón por una semana y comencé a agarrar, a mover… él lo único que hizo fue prestarme el acordeón y pasarme de las escalas y de ahí me fui de albañil como año y medio o dos años y fue cuando compré mi primer acordeón, un acordeón color oscuro de tres escalas y media muy bonito y muy bueno, con ese grabé el primer disco de moneda. Sí, siempre me ha gustado seguir los ritmos, todos los ritmos musicales que había cuando pasaban la famosa Poblanita, Porfirio Cadena, Rayo de Plata, Una Flor en el Pantano y Una piedra en el camino. Entonces me gustaba mucho la música norteña, me empezó a gustar con la de “Ahí viene el ojo de vidrio, gritaba el pueblo asustado …”

RC: ¿Cuántos discos llevamos hasta la fecha.

Juan M: Cinco discos, solo que los primeros dos ya están descontinuados, los regrabamos en este que tenemos aquí

RC: Desde el Camioncito hasta Tacos de Suadero, en el que vienen unas rolas ya reinterpretadas ¿cuál ha sido la evolución de Monedita? A nivel personal y con la banda que actualmente tienes, la que tuviste en ese entonces.

Juan M: Pues el grupo ha ido creciendo en el sentido de dar un mejor espectáculo con la gente. El primer Monedita que fue de 2000 a 2005, era un Monedita más de concierto. Yo era el único que interactúa con la gente. Cuando entran Fredich y Nico pasa de acústico a eléctrico. Pero no agarraban la onda hasta ahora se muestra el cambio y ellos igual ya se mueven más, interactúan con las personas y se han hecho cuates. Se ha dado mejor espectáculo y se ha notado el crecimiento musical.

RC: ¿Cómo fue que Monedita de Oro está incluido en el disco de Putumayo?

Juan M: Mandamos el disco con la esperanza que nos conocieran, no de estar en su disco. Después nos hablaron para ver si queríamos estar en su disco. Ellos son de New York, no creíamos que fuera a seleccionada una banda de Atlixco, Puebla. Entonces ese disco salió en junio y causó revuelo y reconocimiento en EU.

RC: Nico y Juan, ustedes les cantan a los niños ¿regresarían a ser niños?

Juan M: Yo sí, pero en otra vida.

Nico: A mi no me gustaría regresar; sólo nacer otra vez.

Mostrología del cine mexicano

mostrologia2

 

Ay los mostros mexicanos. Esas cosas entre muestra del ingenio nacional o monumento a nuestra mediocridad. Pero siempre divertidos y sin olvidar que todo lo que no es realismo en México está condenado al olvido, al ninguneo, al subgénero. Lo mismo pasó con la literatura fantástica en el siglo XX; siempre fue un género que se marginó.

Al parecer la situación está cambiando, desde principios de este siglo ha surgido una despunte del género fantástico y desde luego que para que eso suceda es importante hacer un recuento de los antecedentes, de las distintas manifestaciones que han picado piedra en el mundo fantástico. Ese es el valor de este libro coordinado por Marco Gozález Ambriz, José Luis Ortega Torres, Octavio Serra y Rodrigo Vidal Tamayo. Ellos fueron los que se sumergieron en el mundo de los archivos ¡qué viaje! para catalogar los distintos tipos de mostros que han protagonizado en Cine Mexicano.

Con la aparición de la cultura de masas, muchos de estos mostros renacieron a través de los medios impresos o electrónicos, llámense historietas o radionovelas, y a pesar de que el soporte material los dotó de una solidez inalcanzables en la tradición oral es innegable que su presencia siguió siendo fantasmal. (13)

Así llegamos a su división casi borgeana:

  • Alimañas
  • Aparecidos
  • Brujas
  • Chamucos
  • Chupasangres
  • Electrodomésticos
  • Etes
  • Humanoides
  • Momias
  • Peluches

Otro de los puntos virtuoso del libro es la filmografía del cine fantástico mexicano y las biografías de muchos de los mostros. Como bien dicen los autores, no se trata de hacer análisis, sino de rescatar esta parte del cine mexicano que al parecer no es bien visto por el canon.

 

 

Ustedes disculpen (mamás), pero este es un libro exclusivo para papás e hijos

 

osos

 

Hace unas horas terminé de leer la novelita de Juan Carlos Quezadas que lleva por título Los osos hibernan soñando que son lagartijas. Quizá varios de ustedes se pregunten ¿Por qué Cartas está leyendo tantas novelas juveniles en este momento y no está dedicándole el tiempo suficiente a su tesis? Bueno, pues les platico que para poder entrarle con ganas a la teoría, necesito hacer lecturas inspiradoras, divertidas y cortas. No puedo explicar qué es lo que pasa en mi cabeza con estas novelas, pero me llenan de felicidad.

Los osos hibernan soñando que son lagartijas no fue la excepción, fueron las horas más felices de esta semana. El argumento es sencillo, es la historia de Santiago (papá) y Eric (hijo); el primero recibe un aviso de que su papá (de Santiago y abuelo de Eric) está a punto de morir. Entonces Santiago, decide emprender el viaje con su hijo en moto hacia la Ciudad de México. ¿Por qué la moto? Fácil, el avión es muy caro y el autobús muy lento; la verdad es que un viaje en moto con tu hijo puede ser la gran experiencia de la vida. Y créanme que yo lo había planeado, pero ahora estoy seguro de que lo haré.

Tenemos 2,000 kilómetros para llenarnos de historias…

Y de reflexiones. Papá e hijo no tienen de otra que enfrentarse, mostrarse, hablar por horas y horas, a veces interrumpido por los periodos en que Eric prendía su Ipod. Momentos en que Santiago habla solo, aparentemente, sobre las cosas más profundas de su vida. La muerte de su esposa y con eso, el corte de la relación que llevaba con la escritura. Eric le pregunta por qué deja de escribir y el papá contesta que escribía para su esposa. Desde que ella murió no encuentra para qué seguir escribiendo.

El vieja es un medio para el autoconocimiento. Papá e hijo escarban dentro de sus conciencias y comparten sus historias, los gustos y sus divergencias. Lo más significativo para la novelita es la parte donde tienen el encuentro con una peregrinación de Huicholes que se dirigen a Wirikuta mientras observan las estrellas.

Cuando salió el sol, Eric tenía quince preguntas nuevas y una certeza. Las preguntas pueden esperar -eincluso, quizá, no sea este libro el sitio para responderlas-. la certeza, sin embargo, era contundente: los salmones nadan a contracorriente porque vienen del futuro a darnos un mensaje que nadie ha podido descifrar. (61)

Finalmente, cuando Santiago y Eric llegan al hospital…chin estuve a punto de develar el final. Mejor eso se los dejo de tarea para que hagan la lectura.

¿Para qué tipo de lector?

Estos libros juveniles son los que seguramente les pega más a los papás. Yo lo recomendaría para un papá que le invierte mucho tiempo a su trabajo y se olvida de pasarla bien con su hijo o hija. Para las chicos no sé, habrá quién le guste, pero para un papá esta novelita es una oportunidad para ir corriendo a pasar a venturas con sus hijos. Eso creo.

Para los profes, creo que puede ser una muy buena recomendación. Chequen las referencias literarias que pueden ser motivo de próximas lecturas u otro tipo de discusión.

Ojo: En esta novela también hay un tipo de familia que se sale de las formas tradicionales.

Con los ojos abiertos de Francisco Hinojosa

con-los-ojos-abiertos-francisco-hinojosa

Título: Con los ojos abiertos

Autor: Francisco Hinojosa

Editorial: FCE

Colección: A través del espejo

ISBN: 978-607-16-2577-9

¿Qué hacías cuando tenías 15 y medio? Pues yo estaba en la secundaria o en la prepa y me la pasaba escuchando a Metallica o alguna banda de punk. A esa edad me hice los únicos tatuajes que tengo y me expulsaron porque no quise cortarme el cabello. Creo que ha sido la mejor decisión que he tomado en la vida.

En esa misma edad está Sara, la protagonista de la novela Con los ojos abiertos de Francisco Hinojosa, autor del célebre relato A los pinches chamacos que ya tuvimos la oportunidad de compartir en este blog. En esta breve novela, Francisco Hinojosa plantea una historia que tiene varias aristas con las cuales podemos entrar en diálogo:

1. ¿Qué hay de la familia?

El argumento cae como anillo al dedo a los tiempos que estamos viviendo, entre marchas “por la familia” (muy pinche tradicional), donde se protesta por otras formas de hacer familia. A esos que marchan les haría muy bien leer esta novela, ya que dentro de esa “tradición” Sara vive un infierno, con una papá que casi no le hace caso, una mamá que no concoe, una madrastra que la trae a raya y unas hermanastras que siempre abusan de ella. ¿La familia tradicional es lo mejor? Por lo menos lo que se plantea en la novela es que no. Por otro lado, tenemos a Eliseo, el estudiante de letras que se enamora de Sara y que también padece los estereotipos de la familia tradicional. En resumen, la novela representa una muestra de los monstruos que puede hacer la familia tradicional. Si aún diera clases en la prepa esta sería una de mis lecturas que recomendaría a mis alumnos para provocar una discusión sobre la familia tradicional, pero además argumentar a favor de las múltiples formas que se pueden generar.

En la novela vemos que Sara se integra a una Comuna, que también es una forma de hacer familia, después se va con un amigo pintor y con Eliseo a crear otra forma de hacer familia. Cuando ella se enferma los únicos que se interesan por su salud son un par de amigos gays que la atienden. Ella misma reflexiona sobre esa situación, aceptando que nunca se había sentido más cuidada y más amada.

¿Por qué nos cuenta tanto trabajo entender al otro? ¿Por qué siempre pensamos que lo nuestro siempre es lo mejor?

2. Los libros

Pues porque somos unos ignorantes. Bueno, eso quizá no tenga mucho sustento. Pero yo creo que las lecturas, los viajes, el ejercicio de salir de nuestro huevo por múltiples vías siempre nos ayuda a entender otras formas de llevar la vida. Y para los pobres, creo que la lectura es una opción. Sara, después de fracasar como vendedora de artesanías, pudo encontrar trabajo vendiendo libros en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, ahí es donde conoce a Eliseo que desde le primer día le recomienda que lea Crimen y Castigo.  Fue una de esas lecturas que te marcan en la vida. Sara se identificó con Raskolnikof y entonces entendió muchas cosas sobre la vida. Los libros tienen especial significado para Sara y eso le hace cambiar, olvidar sus resentimientos, ser tolerante y entender a los otros.

¿Por qué nos cuenta tanto trabajo entender al otro? ¿Por qué siempre pensamos que lo nuestro siempre es lo mejor?

No sé; pero les recomiendo esta novela para que puedan hacerse esas preguntas y si tienen alguna respuesta pues compártanla.

Casi un mes después de que Eliseo se fuera de su casa, la mamá envió a uno de sus hermanos como emisario para tener noticias de él y hacerlo racapacitar. Nunca supimos cómo lograron dar con la casa de Humberto, pero lo cierto es que Polo, su hermano mayor, tocó a la puerta por la noche, justo cuando ya estaba encaminada una de esas interminables discusiones. Quería hablar a solas con él, pero Eliseo no accedió: dijo que tanto el pintor como yo éramos su nueva familia y que podíamos escuchar lo que quisiera decir. (43)

Buenas tardes, señorita… de Rodrigo Durana

img_6698

Título: Buenas tardes, señorita…

Autor: Rodrigo Durana

Editorial: Nitro Press

ISBN: 978-607-8256-30-3

 

Rodrigo Durana es uno de esos creadores iconoclastas que siempre publica libros que nunca se pueden ajustar a un género, los cuales son altamente recomendables: El calzón de Margarita (BUAP-), así como El planeta de los simios no es de Kubrick (BUAP-) y el Güevo, oclusión Ultracostumbrista.

Con esta nueva publicación Durana se acerca a géneros más convencionales como la noveleta. En buenas tardes, señorita, encontramos una intención menos experimental, presente de forma continua en sus anteriores libros, pero sin dejar su crítica ácida a la clase media, a la educación tradicional, hacia la grilla y toda la atmósfera de corrupción que se puede vivir en la cotidianidad del problanishment. Sí, el blanco de la crítica de Durana es Puebla, su gente y sus costumbres que a pesar de que se ha evolucionado, no deja de ser una sociedad conservadora. La historia gira en torna a la vida en el interior de una escuela, en donde un profesor gris y mediocre cae en las redes de un grupo de alumnos chantajeadores que lo obligan a ponerles diez a todos a cambio de su silencio por las declaraciones que había hecho en relación con una alumna menor de edad. Si bien, podría parecer una anécdota común, en realidad muestra la podredumbre social por parte del lado adulto, pero también de la parte de los menores.

Otro punto de su crítica es la zona del pose Cholulteca, llamada en la novela Chilpochula, que no deja de ser conservadora y corrupta, sólo que amueblada con escritores muy pose y músicos “alternativos”. Buenas tardes, señorita, es una novela breve, sin respiros, es narración escrita con prisa y con ganas de humorizar la atmósfera poblana con el humor característico de Rodrigo Durana.

El mundo de la tarántula de Pablo Carbonell

carbonell-web

Si usted no ha escuchado nada de Pablo Carbonell se puede justificar, pero si nunca ha escuchado nada de Los toreros muertos, entonces sí tiene fuertes problemas con su formación Pop. ¿La agüita amarilla? ¿Yo no me llamo Javier? Sin duda, verdaderos clásicos de la movida española que sonaron y resuenan aún.

El mundo de la tarántula, es el título que llevan las memorias de Pablo Carbonell, editado por Blackie Books recientemente. He de confesar que fue una lectura que me llevó por momentos a la admiración, ya que Carbonell representa para la cultura Pop un icono de la libertad y la experimentación. Sin embargo, las acciones vertiginosas, al pasar de las páginas, conocer el contexto de conservadurismo en el que vivía España en la época del franquismo, el bellísimo undergruond que describe, las plazas donde salía a actuar, las drogas, el sexo, la música y por fin el anuncio de una nueva etapa, la libertad de España y su movida.

En El mundo de la tarántula, también vienen narrados los peores momentos de su vida, el viaje a Colombia donde pensó que se había infectado de VIH al tener relaciones continuas con una prostituta, acción que Carbonell guarda como uno de esos secretos que te van carcomiendo segundo a segundo, durante años enteros. Los momentos de oscuridad son descarnados, honestos, se puede sentir el dolor de la muerte de sus amigos, la soledad en la que poco a poco va cayendo, sus fracasos en los proyectos musicales y después su llegada como conductor de televisión, el amor y de pronto la llegada de la luz. En verdad que hay momentos en donde las lágrimas quieren llegar.

 Fragmento divertido de El mundo de la tarántula:

“Leí en la prensa mexicana que Los Toreros Muertos, junto a Miguel Bosé y el cantante Juan Gabriel, pertenecíamos a una banda organizada de narcosatánicos que pretendíamos incitar a la juventud al consumo de drogas y realizar ceremonias satánicas que podían acabar en sacrificios humanos. Increíble ¿verdad? Pues lo leí así. Literal. Y ahora, la pregunta obligada: ¿qué hacían Juan Gabriel y Miguel Bosé en esa lista

Fragmento de la transformación que sufrió Pablo Carbonell con el tiempo:

 Mientras escribo estas cosas me doy cuenta de cómo ha cambiado mi vida desde mi nueva paternidad y mi estabilidad con una pareja. Ahora mismo todo aquello me resulta grotescamente divertido, adulto pero inocente, apasionado pero sin dejarme llevar por las fiebres románticas. La palabra que presidía aquellos años de desenfreno era “libertad”. En aquella edad y en aquella sociedad, el mundo de la pareja, la convivencia, el sexo y el amor era una improvisación en la que los hilos de nuestros devaneos los manejaban, con autoridad o sin ella, las circunstancias y la búsqueda del placer, el hedonismo como corriente filosófica y método de transformación hacia un mundo feliz. (242)

 ¿Contra qué se enfrentó Pablo Carbonell?

No sé qué tenía mi madre en la cabeza, o qué tenía en la cabeza la generación que nació en los años treinta, pero estoy seguro, ahora que puedo analizarlo, de que tenían algo horrendo. Pobre generación. Pobres paletos. Pobres ignorantes orgullosos de vivir en la oscuridad. Cada vez estoy más convencido de que en España la evolución de las especies se opera al revés. Sobreviven los mediocres y los brillantes acaban en la cuneta. Matamos a Lorca y dejamos vivo a Pemán. (17)

 

El último verano

chicas

Al Churromán

Aburrido, aburrido. no hay otra palabra que pueda describir mi lamentable estado de ánimo. No sé quién fue el babuchas, ingenuo provocador de esperanzas, que inventó que una vez estando dentro de la universidad lo que sobraba era sexo y mujeres. De lengua me como un taco, sí señor, como decía domingo cada vez que uno de los compañeros se acercaba a nuestra bola para invitarnos a una fiesta en donde se supone que iban a ir las compañeras más ponedoras de la facultad y que al fin de cuentas todo resultaba ser una puesta en escena del Club de Tobi; pero eso sí, ahogados en alcohol y cantando las más rancheras de las rancheras.

Así fue el primer año en la universidad, y para qué mentirles, yo era de los pocos que aún se conservaban vírgenes y estaba que se me quemaban las habas por perder ese estado; a estas alturas sin importar con quién; claro, descartemos a los perros y a los coetáneos sexuales, no vayan a pensar mal de este sensible y virginal narrador.

Observemos la línea progresiva de mis fracasos: Laura me gustó de agosto a septiembre, desde luego sólo crucé palabra con ella cuando le pedí unos apuntes prestados. Mireya de octubre a diciembre; salí un par de veces con ella hasta que me confesó que esa iba a ser la última vez que ella y yo nos veíamos, pues su novio ingeniero estaba muy enojado por estas saliditas cursis de compañeros de banca, ni hablar. De enero a marzo anduve tras Brenda pero naranjas dulces limón partido, la nena se daba más aires de pureza que la madre Teresa de Calcuta. Ya no quise intentarlo más, las mujeres en este momento podrían pasar al departamento de sal chichonería, sacar su ticket e irse a chingar a su madre. Mayo significa angustia, exámenes finales, temporada calurosa en donde todo el mundo consigue pareja y acuartelan en el nidito a hacer sus porquerías, pero lo peor de todo es que anuncia la entrada del verano.

Cada que llegan estas fechas mi madre siempre recuerda cuando le suplicaba que buscara una escuela en donde no hubiera vacaciones, y no porque la escuela fuera un paraíso, sino que era mucho mejor que verle la cara a mis estúpidos hermanos y sobre todo a mi madre. Hoy sigo pensando lo mismo, por suerte la universidad ofrece cursos de verano que desde luego muy pocos toman, sólo los desesperados por convertirse en aristócratas señores licenciados, los ñoños y los solitarios como yo que no tienen otra cosa mejor que hacer de sus vidas.

Domingo, con todo y su dicho “de lengua me como un taco”, hizo sus maletas para pasar las vacaciones en el pueblo de Andrés, en donde según las mujeres son súper cachondas y que al saz iban a lo que te truje Chencho.

Intentaron convencerme de que los acompañara pero no lo consiguieron, ya había escogido mis materias y la verdad lo último que quería era compartir mis frustraciones con tipos iguales. Así anduve las primeras semanas del verano, esperando que el tiempo lo consumiera y todo volviera a la normalidad. La ciudad está más muerta de lo que acostumbraba estar y la universidad era una caverna triste en espera de sus murciélagos.

Para acabar de joder, mi madre recibió la noticia de que su madre había muerto, la abuela Lourdesenojona, por fin había colgado los tenis, todo el mundo en mi casa se puso a chillar y ¡ay, caray!, con lo bueno que era. La familia de inmediato ordenó las cosas para hacer un viaje relámpago a Veracruz, desde luego, yo no podía ir con ellos, la asistencia era fundamental en los cursos de verano, así que con una bendición rapidísima la familia desapareció, ¡fum! como Batimóvil en Ciudad Gótica.

Hace algunos meses esto hubiera sido un regalo divino, tener la casa sola significaba invitar a los amigos junto con unas hembras y por fin despedirme de mi odiada virginidad pero ahora ya estaba resignado a estar solo, como dice la canción: con mi soledad y con mi sentimiento.

Alcé la bocina para comenzar a hacer las invitaciones, todos los hombres confirmaron su asistencia, el problema, como siempre, eran las mujeres; pero bueno, como dicen los botellos: no hay peor lucha que la lucha villa, ¿no creen? Todas quedaron por confirmar su asistencia.

La cita fue a las cinco de la tarde; ya eran las siete y nada, ni siquiera los más borrachos habían hecho acto de presencia. Comencé a abrir las botellas, uno, dos, tres tragos, acompañándolos con los discos de siempre. Sonó el timbre.

Al asomarme por el lente de la puerta sólo podía ver un brazo delgado recargado sobre la pared y un auto rojo estacionado frente a mi casa. era ella, estaba seguro de que era Laura, así que abrí la puerta con mucha gallardía mostrando la copa y el cigarro como si fuera el peor de los teporochos. Era Laura, cómo chingaos no, y dentro del coche venían Brenda, Mireya y otras hembras que nunca había visto en mi vida pero que según esto eran compañeras de la facultad. Discúlpanos, Fer, por la tardanza, pero tuve que pasar por cada una, tú crees, como si fuera su pinche chofer. No mujer, no te preocupes, lo bueno es que ya están aquí (je, je, je, je, ¡pancho, pancho!).

Serví, serví y serví, hasta que todas las muchachitas en su gran borrachera llegaron a la conclusión de que todos los hombres eran iguales, unos pinches sin huevos, que ninguno se ha atrevido a proponerles algo realmente emocionante. “Ay, sí, ¿quieres ser mi novia? es que eres el amor de mi vida”. Mi presencia estaba ignorada, sólo era el barman sacrificado y aún virginal que hacía el cumplido de poner hasta el requeque al equipo fémino y, claro, estar atento para oír las propuestas, que déjenme decirles eran de 24 quilates.

“Ah, cabrón, con que así son las cosas”, pensaba mientras me iban cayendo cada uno de los veintes: clin, clin. seguí sirviendo, y yo ahí en medio de todas, percibiendo su olor y rozando su piel.

No hubo tiempo para proponerles porquerías, algo así como “Quiubo, nena, apuntémonos a la barbacoa, usted pone el hoyo y yo el animal”, porque cuando por fin me había decidido las hembras ya estaban en calidad de bulto, ni modo, las palabras pueden esperar. Las fui llevando una a una hacia las recámaras; desde luego Laura, Mireya y Brenda se quedaron en la mía, les quité la ropa hasta dejar las completamente encueraditas, ¡uy! después de todo era verano.

Me despertó el tono del teléfono. era domingo que estaba hecho un energúmeno ya que por culpa de Andrés estuvieron a punto de lincharlos en el pueblo por haberse llevado a unas muchachas a tomar cerveza al río.

—Imagínate, Fer, ya hasta nos querían casar a esa hora, ¿y tú, cómo vas? aburriéndote de seguro, ¿verdad?

Miré los cuerpos desnudos a través del espejo del tocador.

No pude creerlo, había pasado la noche con las tres mejores hembras de la facultad.

—¿Estás ahí, Fer? Contesta, con un carajo —me reclamaba Domingo.

—Muchacho, sólo es cuestión de experiencia, las mujeres son algo serio, ahora que regreses verás el cambio —le contesté con aire de Casanova.

—¿Cambio? Tú con esas cosas. ahora resulta que ya eres todo un putarraco, ¿no? oye, no me digas que ya mojaste tu brochita…

—Fer, cuelga el teléfono —ordenó Laura, mientras Mireya y Brenda comenzaban a despertarse tímidas y frágiles esperando el viento de la próxima estación.