Ricardo Cartas

¿Comerte el dedo de tu hermana en un sábado de gloria?

1-voraz_opt

Estoy llegando a mi casa después de ver Voraz de Julia Ducournau. El plan era ver la película y después ir a tomar una cerveza, pero salí tan nervioso que me regresé a la casa para tomar un té y relajarme. Desde que la vi anunciada la semana pasada, sabía que era una opción inquietante.

Pero no estamos ante las narrativas de humor involuntarios del clásico personaje medio zombi. Aquí al parecer el canibalismo es una especie de metáfora del medio en donde se desarrollan estos jóvenes franceses. Comer humanos no es un eufemismo, se lleva a cabo de forma cotidiana en las escuelas  al parecer de muchos lados del mundo. Ayer mismo acabé de ver la serie 13 Reasons Why, en donde la violencia cotidiana entre los alumnos de una preparatoria hace suicidarse a la protagonista. (Creo que debería escribir sobre esta serie y creo que lo haré mañana). La atmósfera de la película contribuye a creer en la historia. Una escuela de veterinaria, en donde los más grandes hacen que los demás se coman el hígado de un ¿conejo?, el cual es una especie de ritual para poder ser parte de la escuela. Las fiestas son una especie de hoyos under, los chicos al parecer son libres y oscuros en esa escuela.  Los salones son centros de disección  en donde abren perros, caballos, vacas. Todo está lleno de sangre y se puede oler la bestialidad de todos los seres que se proyectan en la pantalla.

La película llega a su momento climático cuando Justine provoca un accidente y le corta el dedo a su hermana. No puede controlar su hambre y sí ¡se come el dedo de su hermana! Pero eso no es todo, la hermana es testigo de lo que hace su hermana. Ahí es cuando inicia todo, se devela la historia oculta que ustedes tienen que descubrir. La bestialidad de Justine se desata y cada segundo de la película se patenta la lucha de Justine contra su naturaleza.

Por lo mientras les platico que salí nerviosísimo, con unas ganas de fumar (que no lo hice) y sorprendido, muy sorprendido por la historia.

Cambia el mundo aunque tú no cambies: Trainspoting 2

b97c633c01d99be9c03407ab98510580_opt

En 1997 tenía el pelo largo, un par de pantalones y todas las playeras las usaba al revés. Ingresé a la Universidad después de haber experimentado la peor de las decepciones ideológicas con las izquierdas. La vida era aburrida, oscura, aburrida, oscura como un túnel en donde no se veía la luz al final, pero sabías que ahí, al final habría un barranco, una vida dócil, el retrato de un animal moribundo en cautiverio.

Hace un par de semanas, cuando sabía que ya venía la película, le pregunté a varias personas con buena educación cinematográfica para ver si valía la pena ir. No sé, eso de las segundas partes nunca han sido buenas, pero nadie me decía gran cosa. Se reían y después terminaban diciendo: ve a verla pinche Cartas.

Y fui, sí, el fin de semana pasado con el buen Churromán. Los dos sabíamos que podría ser una gran noche o algo terrible.

2017, sala VIP con un helado de queso con zarzamora, sillones de piel, reclinables, meseros. Veinte años después el mundo había cambiado. Me duelen los riñones, las desveladas me matan. Trato de dejar de fumar. Detesto las crudas. El mundo cambia, pero yo sigo pensando que la vida es gris, aburrida, oscura como un túnel en donde al final hay un barranco…

 La historia para qué se las cuento. Yo les puedo decir que es una gran película porque da directo en la nostalgia. Los perdedores siempre seremos perdedores y nos encantan este tipo de historias. El mundo oscuro nos determina, pero tenemos breves lapsos de locura y felicidad. Ahí es donde cobra sentido la vida.

Deja caer la aguja en el acetato. Allá afuera todo está mal, mientras tanto baila, baila, baila, baila, baila, baila, baila, baila.

¿Recuerdas tu primer beso?

beso

Los besos. ¡Ay los besos! Creo que no hay actividad humana más conmovedora y placentera que besar. Claro, algunos en este momento tendrán una buena lista de placeres que rebasan a los besos. ¿Están seguros? Subámonos a la máquina del tiempo y véanse en el momento del primer beso. ¿Cómo fue? El mío lo tengo en la memoria, con mi primera novia que vivía más o menos cerca de la casa de mis papás.

Iniciabas con uno de piquito, probando, aprobando los primeros pasos y después poco a poco la lengua despierta y surge y hace de las suyas, se enreda, se empierna con la lengua de frente, el cuerpo entero se entrega a las sensaciones que la lengua siente y al cabo de un tiempo esta se cansa, se aburre de la boca y va en busca de otras sensaciones, de la piel seca, de los poros que se hacen carne de gallina cuando la lengua llega al cuello, cuando se pierde entre en la orilla del lomo hélix.

La lengua nunca se cansa, es un animal hambriento que día tras día se arrastra por la zonas inimaginables. Así se llegó a tus senos. Día de gracia, día en que la luz de la vida apareció. Sentir su calor, su carne que siempre se entregaba a ella.

Los besos mudan, los besos andan, los besos besan todo lo amoroso y los besos también se olvidan. Después la lengua se hace vieja. Prefiere estar en la cueva recordando los momentos de juventud, pero los besos siguen su camino, ahora son amistosos, son besos cautiverios, son besos que reconcilian, que despiden a los muertos, besos que reciben a los niños. Al final recibirás el último, el beso que recordarás pasa siempre.

 

Le haré como El Bicho, con una combi me iré a viajar

IMG-20170403-WA0004_opt (1)

 

En la calle de mi casa, siempre se estacionan muchos viajeros que vienen de la Patagonia y al parecer quieren llegar hasta Alaska. A veces vienen en combis, otras en casas rodantes y siempre me había quedado con las ganas de poder platicar con ellos.

De inmediato abrieron la puerta con una sonrisa y nos invitaron a entrar. Ya sabía de ellos gracias a un reportaje que se publicó en El Universal. Ahí nos contaban sobre el viaje que emprendieron desde hace 14 años y en donde nació su hija. Sí, así como lo oyen, su hija nació en el viaje y sólo ha estado unos días en la escuela en San Cristobal de las Casas en Chiapas.  Platicamos sobre el barrio, sobre que ella era vegana y él se comía todo. Yo quedé de invitarlos a comer, pero bueno, a veces uno no puede cumplir. Me enseñaron su libro en donde hablan sobre los lugares que van visitando, pero recuerden que yo sólo iba por unas memelas. Traía a penas $200 y para colmo no traía mi celular, así que no tengo fotos sobre el encuentro. En realidad fue poco el tiempo que platicamos, pero cada segundo que pasaba, cada centímetro que observaba me iban dictando un mensaje que en estos días he codificado y entendido.

Y entonces entendí que el Bicho Latino es una metáfora que nos dice que es posible otra forma de vivir, fuera de perseguir chuletas, de los mismos horarios, de la vida burocratizada. Ya estoy ahorrando para comprar una combo jipi y lanzarme a viajar.

Lo que no se vio del concierto de Morrissey

IMG-20170405-WA0009_opt

Foto: Churromán

Desde unos días antes tenía la pregunta rondando en mi cabeza ¿iré o no iré? Y ayer hasta las 6 de la tarde yo daba por hecho que me iba a perder el concierto, como ya se me ha hecho costumbre.

Tampoco me iba a quedar como Magdalena llorando por los rincones. Preparé mi plan de contención. Le pregunté a Jesús Aguilar si no se le antojaban unos tacos de “menudencias” que siempre frecuentamos y que se encuentran por los Héroes. Ya después les hablaré de esos tacos para que se den cuanto de lo que les hablo.

Era temprano y tenías altas probabilidades de que estuvieran cerrados. Llegamos y efectivamente ni siquiera se habían puesto. Así que fuimos a unos que estaban por ahí, malones pero llenadores. En ese momento, consultando los muchos grupos de WhatsApp en los que estoy, vi que mi amigo Everardo le preguntaba a Omar Croda sobre el concierto. De pura casualidad le lancé un reto:

IMG_20170405_174404_687_opt Y después recibí este mensaje personal:

IMG_20170405_174659_442_opt Y resultó efectivo, Everardo se había ganado un par de boletos en Radio Disney. Así como lo oyen. Ahí voy con mis ocho tacos y mis ganas de rockear por mi amigo Everardo. Llegamos a tiempo y la verdad apostábamos que no se llenaría, pero afortunadamente sólo se quedaron unos cuantos asientos vacíos. Por lo mientras esperábamos la llegada del Churromán y el Chino que ya venían en camino.  Mientras tanto me encontré con amigos, amigas, gente que conocía a otros amigos y amigas, papás de mi hija, exalumnos, exalumnas, chicos que estuvieron haciendo servicio social en la radio, artistas que iba a entrevistar al otro día, amigos escritores que me reclamaban en twitter cómo fue que había metido cerveza al auditorio, ex novias de amigos, wow, qué viaje.

Continue reading

El cumple 87 de mi papá…y las garnachas


IMG_20170402_193610_opt

El 31 de marzo de 1930 nació Ricardo Cartas Cabrera. Aunque ustedes crean que es fácil decirlo, la verdad es que ha sido una muy buena historia la de mi papá. De entrada, hasta poco años celebrábamos su cumpleaños el 3 de abril que es el día de su santo. Según él, su cumpleaños era ese día, hasta que un día pusimos atención en su acta de nacimiento y resulta que era el 31 de marzo. Después, hace unos meses, justo cuando mi mamá murió y quiso poner orden en sus papeles nos enteramos que su verdadero nombre era ¡Ricarte! ¿De dónde salió eso? Pues quien sabe.

Siempre lo tomamos como una anécdota surrealista de las muchas que hay en Oaxaca; pero ya ven, resulta que fue realidad.

IMG_20170402_194119_opt

Bueno, pues hoy celebramos sus 87 primaveras con unas tremendas garnachas. Era ese clásico platillo que su relación directa es con tu mamá, con Mimi. Era una de sus obras maestras, la que todo el mundo le chuleaba y le pedía encore.

Así es que hoy se presentaba un reto tremendo, por una lado por lo menos igualar el sazón de mi mamá y por otro, salir bien librados ante  el primer cumpleaños de papá  sin mi mamá. Tata, como le decimos a Ricarte en la casa se puso un poco triste a la hora que le cantamos las mañanitas. Extraña a Mimi como todos en la casa, pero creo que para él es un dolor profundo, que le cala, eso se nota, pero a los pocos minutos todo volvió a la normalidad.

Mis hermanas hicieron las garnachas mucho mejor que Mimi, creo que ella estaría muy orgullosa de sus hijas cocineras. Comimos hasta reventar, aún me siento como un globo enorme a punto de estallar.

El placer de cortarse el cabello

IMG-20170401-WA0011_opt

 No sé para ustedes, pero para un servidor, cortarse el pelo es un placer. He recorrido muchas peluquerías, estéticas, barberías. De la primera que tengo memoria es una a la que íbamos juntos mi papá y yo, con un maestro que mi jefe consideraba “artista”. Me dice mi papá que casi duró 20 años cortándose el cabello con este señor. Un día encontró cerrado y después se enteró que lo habían metido a la cárcel por fraude.

Después fui a uno de San Baltazar y una también estuve yendo con unos maestros que me recomendó el Churromán en Cholula. Sobre esta visita escribí un post año años que puedes leer aquí. Muchos años encontré a Ariam mi actual peluquero. Es la onda, sabe de música, tiene buen gusto y va a tu casa o a donde quieras a cortarte el cabello.

Hoy por ejemplo llegó muy temprano y lo primero que hizo fue recomendare una banda que se llama Chicano Batman. Una muy buena banda que estará en unos meses en la CDMX.

 

Una clase de literatura a partir de los tacos

Taquero
Hoy como es el Día del taco hice un paréntesis en mi curso de distopías y armé una sesión sobre la tecnología que ha hecho evolucionar los amados tacos. Para esto, eché mano de unos de los libros más divertidos que he comprando: La tacopedia libro editado por Déborah Holtz y Juan Carlos Mena.

Tacopedia_opt

La clase consistió en primer término en hacer la lectura de la primera parte que lleva por título “Para abrir boca”, en el cual se relata la historia del maíz. La historia de esta planta es súper interesante, ya que no se considera como una planta que surge de manera natural así como la conocemos, sino que ha sido intervenida tecnológicamente por el ser humana para domesticarla. Es decir, a pesar de que me quise alejar de la Ciencia Ficción que han poblado el actual círculo de lectura, la tecnología se manifiesta. Sin embargo, llegamos al clímax cuando leímos la aportación del nixtamal, el proceso que permite que tengamos tortillas para el taco.

También hicimos la lectura de algunos testimonios de los taqueros que se incluyen en el libro y después hicimos la reflexión de cómo se han incorporado distintas culturas culinarias en el taco. El mejor ejemplo y que no se incluye en esta Tacopedia es nuestro poblanísimo taco árabe. Cuando lancé la pregunta a los chicos sobre el origen de estos tacos ninguna pudo tener una respuesta cercana. Afortunadamente Paco Coca recientemente publicó en radiobuap.com un muy buen artículo sobre estos tacos.

Creo que la historia tuvo un buen impacto y gracias a los tacos árabes tuvimos oportunidad de charlas sobre lo benéfico de las migraciones. Tuvimos oportunidad de compartir cuáles fueron nuestros orígenes y cuáles son los platillos que nos identifican con ese pasado. Es increíble la diversidad que puede haber en un grupo tan pequeño. El ejercicio final es un súper viaje. Después de todo lo que leímos, ahora hay que redactar una historia futurista sobre la evolución de un platillo. ¿Cómo será el mole de Cholula dentro de 5,000 años? ¿Cómo serán los tacos de marchitos dentro de 100? ¿Cómo te imaginas que sea el aguachile en 3,000? Bueno, pues eso es lo que leeré en una semana.

 

¿Qué opinan de mi tía sexy Felipa Cartas?


images_opt

 

Hace unos meses me enteré por parte de mi hermana Coty Cartas que hubo una actriz con el nombre (artístico) de Lina Marín, pero que su verdadero nombre fue Felipa Cartas. Obviamente es de Oaxaca, específicamente de Unión Hidalgo y murió en 1989. Algunas páginas de internet nos dicen que actuó en películas como Un hombre llamado Caballo (1970), El bueno para nada (1973) y Lo que importa es vivir (1987).

Lástima que nunca la conocí y lástima que no fue mi tía. Sin embargo, tengo confianza en tengamos algún parentesco, finalmente hay pocos Cartas en el mundo y mi tía…qué les puedo decir si ustedes mismos la están viendo.

images (1)_opt

 

Me hubiera gustado contarles que con la tía pasé muy buenos momentos. Sí, que desde niño me la pasé con ella ya que mi mamá me dejaba todos los veranos con la tía sexy y actriz, sí, siempre me la pasaba con  ella en los días de filiación, en las fiestas con los artistas y escritores. Ella era siempre el alma de la fiesta, sobre todo cuando le ponían algún mambo, ella sacaba a bailar al primero que estuviera al frente y la fiesta comenzaba. Nunca dejó que yo viera de más. Cuando la fiesta comenzaba a subir de tono me llevaba a su habitación y ahí la esperaba todas las noches durante muchos veranos. Era como su hijo. La mejor temporada fue cuando hizo la filmación de la película con Capulina, este canijo gordo pasaba mucho tiempo con mi tía. No podía entender por qué ella la pasaba bien con Capulina. En el cine era simpático, pero afuera era de lo peor… Claro, esto me hubiera gustaba haber vivido con la tía Felipa, lástima que ya la conocí después de mucho tiempo de su muerte.

 

¿Quieres que te coma?

 

Taquero-Cartas_opt

Pues ya llegó la historia de abril de 2017. La idea es publicar una de estas historias de manera mensual. En esta ocasión les traigo la historia del Tigre, un taquero obsesionado con la música de José Luis Perales (sí, ya sé que es medio de mal gusto, pero de eso se trata), dueño de una capacidad extraordinaria para ver el futuro de la gente, así como de un sazón único que vuelve loco a cualquiera, incluyendo a Yuri Popoca, su amante que terminó siendo mordisqueada por su taquera preferido.

No les vendo trama.

Es más, lo recomendable es que este cuento se lea con una orden de tacos de machito y una cervecita para que baje con gusto.

Los poco amigos que han leído esta historia me dicen que su vida cambió, que nunca más podrán ver a su taquera preferido con los mismos ojos. Ustedes me dirán cuando los encuentre en la calle o en alguna taquería.