All Posts

Sin pápalo no hay cemita: Isaura C. García L.

El presente texto pretende reconocer la importancia del pan en México, además de apuntar elementos para una historia de la antojería en el marco de la cocina poblana, particularmente reconocer a la cemita como platillo altamente significado en la ciudad y el estado de Puebla.

La cocina poblana producto de la historia, sobre todo de la convivencia por más de trescientos años, entre indígenas y españoles, quienes compartieron el territorio, la lengua, la religión, conformaron tradiciones reinventaron las costumbres, además mezclaron saberes y sabores para dar pie a lo que es hoy nuestra cultura alimentaria.

La cocina poblana es una muestra de esta herencia, por su sabor, olor y mixtura seduce a quien la prueba; mestiza, ofrece al paladar un abanico de platillos, bebidas, pulques, atoles, chileatole, curados, mezcales entre otros y su colorida, aromática y deliciosa, dulcería poblana; si bien, los más destacados, a nivel mundial, son los moles además de los pipianes, adobos y salsas, sumamos el chile en nogada, el huaxmole y el mole de caderas. Empero en materia de antojería expresa la variabilidad de la fusión gastronómica, basada en el consumo de los dos cereales históricamente reconocidos uno endémico de América, el maíz y el otro traído de Europa, pero finalmente adaptado y adoptado, el trigo.

La antojería elaborada con base en el maíz y el trigo ha acompañado a la cultura mexicana a través del tiempo, diversificada en una gran variedad de productos, por ejemplo, derivas del maíz: picaditas, chalupas, memelas, gorditas, sopes, itacates, tlacoyos, tlacoyitos, tamales, tacos, tostadas, molotes, flautas, más complejos por supuesto el taco árabe, que se consume con tortilla de maíz o de trigo: la antojería del trigo: tortas compuestas en toda su variedad incluyendo las guajolotas, tortas rellenas de tamal, chanclas, pelonas y pan guajolote (más alargado que la pelona pero con el mismo procedimiento e ingredientes), pan artesanal dulce y salado, burritas, gringas, a esta lista tenemos que incorporar la comida callejera como lo son los alimentos vendidos en carritos por ejemplo, las hamburguesas y los hot dogs que son elaborados con cierto tipo de pan y actualmente están insertos entre los alimentos locales. En nuestra lista no puede faltar el pan de agua y las cemitas.[1] La variedad es inmensa, las cemitas se preparan con pata, carnitas, milanesa, carne enchilada, carnes frías, poblanas y beisboleras, ahora también servidas como platillo gourmet en algunos restaurantes.

Si no logramos ganar la batalla de bajar el precio nos quedamos a la mitad de los posibles lectores en México: PIT II

Hace unos días tuve la oportunidad de entrevistar a Paco Ignacio Taibo II, el actual Director del Fondo de Cultura Económica quien no deja de sorprender a la gente por sus acciones y posturas para sacar del encartonamiento a las instituciones culturales.

Como ustedes ya saben, la ciudad de Puebla está de celebración por y para la lectura. La Fiesta del Libro 2019 puso en manifiesto la pasión por los libros, pero también su necesidad de llegar a más rincones y nuevos públicos. Este evento organizado por el Ayuntamiento de Puebla, la Brigada para leer en libertad y la asociación Letras sin fronteras, a través del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMACP) busca hacer de la lectura una forma de vivir para las poblanas y los poblanos.

Dentro de las actividades del programa figuraba el mano a mano entre el escritor colombiano Nahum Montt y Paco Ignacio Taibo II. Este último, irreverente promotor de la lectura, en su discurso inaugural ponía en manifiesto los grandes retos de la misma, la cual enmarcaba como un acto revolucionario. De ahí que fuera inevitable descubrir un poco más de las acciones de Paco Ignacio Taibo II en torno al fomento a la lectura.

De hecho, él fue el orador más aplaudido dentro del acto de inauguración. La gente lo esperaba por todas las salidas para arrancarle una foto, el autógrafo o símplemente saludarlo. Yo creo que nunca había visto a un “directivo” cultural con tanta empatía con la gente. Y él estaba encantado. No se negó a nada, platicaba, se hacía espacio para caminar, maniobraba con su cigarro, fotos, ey Paco, sonreía, hasta que Andrés, un buen amigo de Paco le dijo: Aquí está Ricardo Cartas de Radio BUAP y entonces Paco me miró y les dijo: a ver, voy a dar una entrevista y regreso con ustedes. Nos saludamos y él tomó la batuta para buscar un espacio.

-Si quieres te voy haciendo la entrevista mientras caminamos –le dije, pero no me hizo caso. Paco se recargó en uno de los postes del alumbrado del zócalo y sacó un cigarro sin prenderlo. Me volvió a mirar como diciendo: ¡arráncate cabrón!

Ricardo Cartas: Paco, ¿Cuál es el significado de que los libros estén tomando la plaza central de Puebla?

Taibo II: Yo creo que forma parte de esta campaña que iniciamos hace un mes con Andrés en Mocorito, Sinaloa y ahora venimos sumándonos a la iniciativa del Ayuntamiento y la Brigada, pero estamos en la misma lógica: ferias de libros con debates, libros baratos, lanzamientos y sobre todo calidad y bajar el precio. Si no logramos ganar la batalla de bajar el precio nos quedamos a la mitad de los posibles lectores en México.

RC: En relación a las políticas de fomento a la lectura, en animación a la lectura en jóvenes, niños, adultos, ¿tenemos alguna política?

Taibo II: Tenemos no alguna, algunas en plural. Estamos experimentando mecanismos novedosos en centros de Educación Media, como hacer juegos de roles que giran en torno a una novela o crear clubs de lectores en las Normales, para que trasmitan el amor por el libro a sus futuros alumnos los maestros normalistas. Luego el otro programa es seguir armando la red de clubs de lecturas para impulsar la lectura en todo el país. Llevamos cinco encuentros regionales en un mes. Estuvimos en el centro de Sinaloa, en Nayarit en Uruapan, en Tixtla y aquí.

Cuántos de los que fueron al Catrina cantaron el Guayó, Guayó de Maná

fshbty

Ay el Catrina. Además del tremendo cartel, me llamaba el morbo de dos situaciones. Lo primero era ver cómo le iba a Maná en el festival. Para muchos es una banda sosa, fresa y cursi; pero eso sí, todos nos sabemos muchas de sus rolas. Eso no me lo podía perder. Y la otra tiene que ver con la polémica, protestas y agarrones en las redes sociales por la invasión a la zona sagrada.

Para mi sorpresa la presentación de Maná estuvo a reventar y al parecer los jóvenes no le tienen tirria alguna a la banda tapatía. Por ahí vi a algunos viejones conocidos, duros rocanrroleros cantando las rolas de Maná al alimón con una buena chela.

Y sobre las protestas, no vi nada en todo el tiempo en el que estuve por ahí.

No sé cuántas personas fueron pero para donde voltearas había banda. Mis cuarenta años ya no me permiten andar del tingo al tango en los festivales. Así que hice mi plan a partir de las 4 de la tarde.

Para mi sorpresa no había el tráfico que el año pasado hubo. Pude estacionar mi nave como cualquier día y tampoco tuve que darle pal chesco al viene-viene. En un OXXO cercano me quedé de ver con el Churro que de inmediato felicitó a un trancho que andaba por ahí.

-Buena organización oficial

Y el agente bien orgulloso nos sonrió.

-Verdad que sí joven

Caminamos hacia la entrada de prensa mientras sentíamos el fervor de los gritos de la banda.

rbsh