Imagen tomada del semanario Proceso

Luis:

¿Qué puede sentir un hombre de 98 cuando se suicida su hijo de 70? ¿Qué puede sentir un hombre que ha convivido con la muerte, que la hizo parte de su vida laboral? Quizá lo mismo que cualquier padre, llorar, llorar, llorar hasta que el dolor comience a diluirse, como lo hicieron cientos de madres y padres que vieron a sus hijos morir no sólo en la plaza de las tres cultural en 1968, sino en los meses previos y posteriores, en la calle, en la cárcel, en los puebles, en las carreteras, en el halconazo.el jueves de corpus.

Ver morir a un hijo es el dolor más fuerte, algo contra natura. Lo que siempre desea el padre es morir y dejar a los hijos en la vida, pero cuando sucede lo contrario algo sucede que todo se pinta como tragedia. Ahora Echeverría está conectado de cierta forma con los otros padres, en dolor. No puedo imaginar el rostro, el sentir del expresidente al darle la noticia:

-Su hijo ha muerto y dejó esta carta

Una carta que descansa sin abrirse, junto a un reloj y una imagen del expresidente en sus buenos tiempos.. Él sabe el contenido, no hay necesidad de abrirla y hacer más doloroso esto.

 

 

 

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