Camarada Farofe (inchi):

¿Cómo estás? Yo igual, aquí en mi cocina. Espero que se termine de asar un pedacito de carne para mi perro y mientras escribo esta carta para ti. Ahora sí te pasaste, este libro del Inchi Farofe superó a todos los que había leído (tuyos obviamente). Aunque te diré que mis cursos siempre los abro con A los pinches chamacos y déjame decirte que no hay generación que no diga: ¡inchi profe, qué buen cuento! Nunca falla. Y bueno, también quiero platicarte que tengo una hija de casi 9 años y le encanta escuchar historias y en cuanto me enteré que había salido tu libro pues me fui corriendo a la librería del fondo y ahí estaba. Fui con mi hija y nos lo echamos en el DIDI mientras regresábamos al departamente. Nos veníamos muriendo de la risa mientras el chofer nos miraba desde el retrovisor: ¡Ora estos inchis locos!

Una vez que llegamos mi hija me insistió en que lo volviera a leer y como a mi no me ruegan, le dimos hasta acabar. Durante esos días comenzamos a leer también Harry Potter y después de que leímos tu libro mi hija se quedó viendo el libraco de Harry con cara de fuchi: ¡Farofe porquería! Ahora mi hija y yo sumamos una complicidad más:

-Farofe papá, ¿me invitas un helado?

-Farofe chamaca, arregla tu cama

-Farofe papá, déjame ver una serie

-Utas, ya llegó tu farofe mamá. No le vayas a decir que leíste este libro, ya sabes que no le gustan esas farofes palabras.

-Ni que estuviera farofe

Gracias querido pancho, nos la pasamos muy bien con tu Farofe libro 🙂

 

 

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