Lo prometido es deuda, ya está aquí la entrevista con Arturo Martínez, dueño de MacCarthys en donde platicamos sobre su aventura como emprendedor, cómo fue que nació esta gran empresa, pero además, sobre su espíritu que a muchos nos encanta: el rock and roll.

Ricardo Cartas: ¿Cómo estás, Arturo?

Arturo Martínez: Hola a todos, sí son diez años de muchas historias, son diez años de darle al rock and roll, no nada más en Puebla, ya estamos en diversas ciudades, en varios países y ahí estamos picando piedra bajo la misma filosofía. Al final de cuentas buscamos que la gente se olvide un poco de las broncas que tienen afuera y que de repente lleguen a un lugar y se puedan despabilar tantito. Obviamente no somos una marca perfecta, no somos perfectos, nos falta un chingo, mucho trabajo por hacer y trabajaremos para que esto siga así. ´

Ricardo Cartas: Claro, oye, pero MacCarthys fue tu primer negocio, cómo fue que llegaste a esa fórmula, a esa ecuación de tener estos colores, esta música, las alitas; que finalmente es una suma casi perfecta.

Arturo Martínez: Es una formulita, es una formulita que se ha ido alimentando con el tiempo, la verdad es que le hemos ido dando o tratando de encontrar siempre el punto medular para que la fórmula siga cambiando. Es una fórmula viva, no es una fórmula muerta que se va adaptando conforme pasan los tiempos, obviamente ya no soy el mismo chavo, aunque me vea chavo no estoy tan chavo. Esta propuesta viene desde la creación, dado que yo no tenía experiencia en el ramo restaurantero, había tenido por ahí un restauran bar hace muchos años cuando recién salí de la universidad, pero lo dejé porque me fui a vivir a Canadá siguiendo el sueño canadiense, estuve viviendo tres años allá y siempre me dediqué al tema de marketing, publicidad y todo este rollo.

Cuando regresé estaba trabajando bastante cómodo en una agencia de publicidad, cuando de repente llegó un momento en el que dije no, tengo que cambiar y empezar a buscarle y siempre traía este como chip de querer emprender en el tema del rock, el tema de las alitas, en el tema del restaurant, del entretenimiento principalmente, porque al final de cuentas queremos eso, vender entretenimiento y estar en que queremos que la gente se la pase bien, que esté un rato muy a gusto y así fue como como salió MacCarthys.

Realmente nos juntamos un grupo de amigos muy creativos a los cuales les agradezco muchísimo porque un día les dije: oigan traigo esta idea, hay que echarla a andar a ver qué sale y empezamos a trabajar a marchas forzadas porque el local que queríamos, donde queríamos emprender, donde está el primer MacCarthys, lo estaba peleando otra marca. Sí, fueron cinco días, noches y tardes dándole 24 horas, muchísimo café, pero salió porque teníamos el tiempo atrás, y de que pasaron los cinco días a que logramos ejecutar y poder abrir, perdimos 40, 45 días muy rápido y de ahí vienen todos los problemas, problemas que tiene cualquier emprendedor.

Ricardo Cartas: Entonces fue un asunto colaborativo, pero tú la ibas dirigiendo, dijiste necesito esto, escogiste a los colaboradores.

Arturo Martínez: Claro, al final de cuentas la idea la traía muy bien cimentada ya de tiempo atrás. Les hablé a unos amigos que tenían ciertos trabajos formales y demás, le dije oigan traigo esta idea y demás, y todos colgamos la corbata, nos quitamos los zapatos y vamos a ver qué pasa con esta idea Arturo. Algunos siguen hasta el día de hoy, otros no, algunos porque obviamente los primeros tres meses, cinco meses eran complicadísimos, entonces todo era muy padre pero cuando no te da para comer y tienes que buscarle, entonces es parte de la vida del emprendedor, pero al principio no daba para nada.

Ricardo Cartas: Algo que tengo que preguntarte es por qué el rock, no sé, el rock como que de pronto se convirtió en algo que ya no era tan popular, entró el hip-hop, entraron otros ritmos y por qué apostarle al rock. Es gusto personal o tenías números que te decían vamos a apostarle porque cierto sector importante.

Arturo Martínez: Realmente estábamos buscando una música atemporal, un clásico y que pudiera estar ahí, algo que fuera y que tocara diferentes generaciones sin importar si eres millenial o centennial, como les quieras llamar, baby boomers lo que sea, pero que estuviera dentro de un tema, dentro de una música que pudiera impregnar. Es un hecho que cuando empezamos, el rock no estaba de moda, el rock estaba a un costado de la escena musical, sin embargo, había lugares que tocaban rock. Yo siempre he dicho, nosotros no inventamos el pop, ni las alitas, ni el rock, simplemente los pusimos juntos bajo un concepto que es el nuestro y lo que quisimos es dar este espacio, este foro que ha ido creciendo. Para mí es padrísimo cuando de repente llega un papá de 50 años con su hijo de 20 y los dos están escuchando Beatles o cualquiera de estas cosas y están comiendo, echando una chela o tomando un refresco o lo que sea. La diferencia generacional es una brecha de 20, 25 años y sigue siendo la misma rola y con gusto la siguen compartiendo.

 

Mi hijo tiene 3 años, hoy lo llevaba al kínder, está en primero de kínder y me empezó a gritar papá, papá, qué pasó hijo, ponme rock, ponme rock me decía con su manita así, ponme rock, gracias Dios, gracias algo bueno estaba haciendo en la vida.

 

Ricardo Cartas: Llegas y te instalas, abres el primero y cómo avanzas, porque ese también es un proceso interesante, empiezas a salir, pero en una forma muy interesante, empiezas México, pero ahora a nivel internacional, cómo fue tu modelo, cómo encontraste esas perspectivas.

Arturo Martínez: Está padrísimo porque aparte hicimos todo lo que el librito dice que no hagas; hicimos todo lo contrario. El librito de franquicias o el buen modelo de franquicias te dice: “no abras una franquicia más allá 200 kilómetros a la redonda, no hagas esto, no hagas el otro”. En nuestro plan comercial éramos dos unidades en Puebla, porque a parte esto está interesante, hoy en día no sé, somos ciento y cachitos de restaurantes en el grupo. Nosotros tuvimos Circuito, después tuvimos otro en Huexotitla que duramos abiertos un mes. Nos lo cerraron porque hacíamos exceso de ruido. Nuestra segunda puesta fue la Juárez, entonces teníamos estas dos unidades de negocio y con estas dos unidades de negocio estuvimos durante tres años y medio, entonces los otros ciento y cacho de lugares han venido en seis años y medio.

La primera franquicia fue en Mérida. Completamente lejos, rompiendo lo que el librito dice, otra cultura completamente y cuando llegamos a Mérida te juro que muchos consejeros y coach me decían Mérida no Arturo, el mercado es muy complejo, está muy lejos, son temas de insumos. Nos dimos a la tarea de hacer el trabajo lo mejor posible, tropicalisamos lo mejor posible y hoy hay tres unidades en Mérida. El yucateco nos quiere mucho, la verdad es que la gente de Mérida nos ha tratado muy, muy bien y nosotros al contrario en lugar de expandir de adentro hacía afuera, expandimos de afuera hacía dentro. Entonces, durante estos seis años y medio hemos ido creciendo. Hoy son 71 MacCarthys, ya tenemos en Estados Unidos, ahora en Texas ya nos entregaron las llaves del segundo local. Estamos chambeando y te lo juro que cuando abrimos en Texas una voz me repetía: ¿oye que vas a ir hacer, a venderles a los americanos alitas, hamburguesas?

Ricardo Cartas: Como dice: le vas a vender chiles a Clemente Jacques

Arturo Martínez: Algo así, ya iba a decir un gol político, hay que recuperar Texas de alguna manera.

Ricardo Cartas: De hecho, se está recuperando.

Arturo Martínez: Bueno y tenemos la expansión hacía Perú, Paraguay, hoy estamos en Panamá, Colombia y ahí va, ahí va; la idea es no crecer por crecer, la idea es realmente tratar de trascender y dejar algo bien para la gente, es una generación de empleos, si lo vemos como una empresa pero no deja de ser divertido, no dejan de estar situados nuestros valores que te juro que los tiene la empresa muy cimentados y entre esos valores hay uno en específico que es la pasión, seguimos haciendo las cosas con mucha pasión, de ahí la sorpresa que esta buenísima.

Ricardo Cartas: Cuéntanos Arturo, de qué se trata la propuesta.

Arturo Martínez: Ojalá y se haga viral y todo salga bien. Esto es para que la gente nos mande buena vibra. Mañana tenemos una reunión que está a punto de cerrarse y si se logra cerrar es para nosotros una propuesta eficaz. Sabes que MacCarthys de Circuito nos ha dado todo a nosotros, MacCarthys de Circuito es el lugarcito lleno de magia, de duendes, de momentos, de historias. De hecho vengo de ahí, me fui a tomar una foto porque voy a estar participando en el TEDX Puebla. Estaba ahí y me senté a reflexionar cinco minutos y dije: “Arturo lo que estás haciendo está bien”. Entonces, mañana si todo sale bien y llegamos a un acuerdo con una plataforma muy importante y reconocida de manera de agradecimiento, vamos a poner a la venta de todas las acciones de MacCarthys del Circuito para que cualquiera pueda comprar, adquirir una parte de esa unidad de negocio. Creo que va hacer una cosa así de cinco mil pesos, una cosa así, y vas a poder ser accionista de esta tienda que es nuestra tienda emblema, que es nuestra tienda de amor, es una de nuestras tiendas a la que más queremos y adoramos y creemos que los dueños deben de ser cualquiera que quiera tener una parte de ese lugar.

Ricardo Cartas: En eso también irrumpes, eso no venía en el librito.

Arturo Martínez: No, eso no viene en el libro, es una de esas locuras que la gente me dice: “Arturo, de verdad vamos a vender MacCarthys de Circuito, dije sí, yo voy a comprar todas, voy a estar ahí frente a la computadora”. No, obviamente no, claro es un tema de sentimentalismo y es un tema de decirle a la gente gracias.

Ricardo Cartas: Pero además retomamos el tema del principio de la entrevista, finalmente hay dos conceptos importantes, la amistad y el amor.

Arturo Martínez: Sí claro.

Ricardo Cartas: Eso es lo que motiva a MacCarthys, a la mejor ahí conociste a tu esposa, conociste a tu familia y tener una partecita de eso es importante.

Arturo Martínez: Claro, es lo que quiero y a parte la idea es que la gente gane dinero, que cada quien compre un pedacito, que cada quien obtenga un pedacito, tenga un pedacito de esa parte de esa unidad de negocio, a parte es nuestra unidad emblemática, ahí nacimos, ahí crecimos; seguramente yo compraré el uno por ciento mañana o pasado mañana.

Ricardo Cartas: Desde las doce con un minuto.

Arturo Martínez: Si se logra cerrar, si todo sale perfecto buenas vibras para todos, pero esperemos que suceda, que esto le llegue a la gente y que la gente pueda decir, oye qué chido que viene de regreso algo de esto y que cada quien pueda ser parte de esta tienda, o sea, para nosotros sería fabuloso

Ricardo Cartas: Ahora parte de la ecuación de MacCarthys y de tu parte, el trabajo que estás haciendo en nuestra Universidad, hablándole a los chicos, motivándolos a que emprendan, a que irrumpan en los negocios y bueno, en el rock and roll. La semana pasada tuvimos un evento realmente impresionante en la Concha Acústica que fue la final del Rock Duel, evento patrocinado por MacCarthys.

Arturo Martínez: Sí la verdad que súper talentos, al ver todas las bandas que estaban seleccionadas, súper interesante ver como vienen empujando. Es muy interesante que haya ganó una banda de metal, eso también es muy bueno, que los jueces dijeran si va por ahí la jugada y que se le dio la apertura a todos. Yo estoy súper agradecido con la Universidad, a parte, ahora que viene con todos los chavos en el Lobo Fest eran cerca de cuatro mil chavos.

Ricardo Cartas: Oye los prendiste muy bien.

Arturo Martínez: A ver, ellos me prendieron a mí, toda la adrenalina, todos los chavos gritando y demás, dije: ¡Uta hasta que encontré un lugar donde me quieren!

Ricardo Cartas: Estuvo muy interesante, lo pueden ver en las redes sociales de nuestra Universidad la charla que tuviste y bueno, finalmente eso es algo fundamental, inspirar a las nuevas generaciones.

Arturo Martínez: No sé si sea un motivo de inspiración pero lo que sí sé es que un motivo de inspiración es toda la gente que colabora con nosotros. Toda esa gente que está en armonía dándole, la verdad es que trabajamos para la gente y nos equivocamos y lo que tú quieras, somos humanos, siempre tratamos de hacer algo, es parte de nuestro ADN. Para mi es un honor haber venido.

Sofía Abundis: Esta parte es muy importante porque yo recuerdo que mi primera ida a MacCarthys, vi a los chicos que estaban presentando sus grupos de rock y todo esto que aprendieron en clases. Eran chicos como de 5 años y me sorprendieron, el ambiente se armó muy padre, también los niños con todo ese espíritu de rock te quedas con la idea de que vale bastante la pena estar aquí.

Arturo Martínez: Eso está padrísimo, fíjate que nosotros hemos contado con muchas escuelas de música y siempre para sus exámenes finales. Les damos el foro y todas las facilidades para que los niños puedan presentar su examen final de música en un escenario, entonces ya se suben los niños en el MacCarthys de la Juárez. Yocan y están ahí, hacen un relajo impresionante, acá hay unos niños de de 8 ó 9 años que te sorprenden. Una vez oí a un niño cantar que dije no, Dios mío, si yo fuera de Barcelona lo tuviera fichando, desde ahorita lo fichaba.

Ricardo Cartas: En la servilleta.

Arturo Martínez: En la servilleta y así, este es un crack, yo bueno, ni en mi mejor momento he cantado, el chavo trae todo el potencial del mundo, ojalá y lo siga desarrollando porque cantaba espectacular.

Ricardo Cartas: Oye Arturo dentro de toda esta gran historia, cuéntanos algo que te haya dolido mucho en toda esta historia de MacCarthys.

Arturo Martínez: Hay muchos momentos, hemos fracasado en muchos momentos y en muchas situaciones. Tal vez lo que más me dolería es no poderle dar a la gene lo que la gente quiere. Sabes, cuando te quedas corto y cuando por más que lo intentaste lo hiciste y piensas: estoy fallando en este granito, me falta esta área de oportunidad, la tengo que trabajar. Tengo que explotarla. Tal vez en eso, de ahí el dolor se calma porque hay satisfacciones, el estar lejos, el trabajar demasiado, porque son muchas las horas que le metes. La gente dirá está padrísimo, se la pasa bien, pero no siempre es así. Hay días de 22 horas y muchos días de 22 y muchos fines de semana sin fin de semana, entonces yo creo que a veces es un poco el cansancio, pero realmente lo que me dolería es no poder satisfacer, no poder ayudar, no poder aportar algo al tema social, eso es lo que más me dolería.

Ricardo Cartas: Oye y tu sueño, tienes cumplido la gran parte de tu sueño, pero me imagino que tu perspectiva es todavía hacía adelante.

Arturo Martínez: Fíjate que al final del día lo que buscamos es trascendencia y dejar algo. Hemos escuchando tantas veces el “no lo hagan”, “no va a pasar”, “no va a suceder”, “no se puede”. Hay mucho malinchismo y a ver, esta es una empresa mexicana hecha por mexicanos y no tengo nada en contra de los extranjeros, también tenemos extranjeros trabajando con nosotros, pero es bueno saber que una empresa como nosotros que no es perfecta, insisto, pero que está buscando, tratando y luchando por dejar algo día a día. Queremos demostrar que a través del talento y el valor tratamos de mejorar este ecosistema que se llama México y que si lo logramos podemos sumar para que este país siga caminando. No todos podemos ser emprendedores, también me queda claro, porque es una locura, pero dentro del afán de querer hacer, sí creo en el afán de que todos podemos luchar por hacer algo todos los días por un México mejor. Parecerá una locura, pero créeme que parte de la visión de ese sueño está ahí clavada dejar y hacer algo por esta onda, no estamos haciendo lugares de entretenimiento por hacer lugares de entretenimiento, estamos tratando de crear una empresa con un trasfondo y en ese trasfondo buscamos realmente esa trascendencia de una mejora y dejar algo por ahí.

 

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