Nuestra querida Angie Rocker tiene una participación quincenal en el De Eso Se Trata en donde hace un mapeo de la Contracultura musical poblana. Una verdadera maravilla. En esta ocasión tuvimos la oportunidad de charlar con una BANDOTA, con 52 años de existencia, un poquito más que El TRI y los Rolling Stones. Aquí les dejo el Podcast

  1. ¿En qué año inició El Problema?

A finales del 66. Llevamos ya cincuenta y dos años tocando. Hace poco nos reunimos más en forma, gracias a los eventos de revival que suceden en la ciudad, donde bandas antiguas se presentan nuevamente en los escenarios.

  1. ¿A qué edad se aproximaron al rock?

Estábamos en la secundaria, específicamente en primer año. Antes de ello escuchábamos bolero y géneros afines a éste. Por ahí de mitades de los sesenta conocimos a Elvis Presley y, más tarde, a The Beatles. Sin embargo, escuchar este tipo de música era mal visto en la época. Si lo hacíamos era de forma clandestina, a escondidas de nuestros padres y de la autoridad.

A la par, hicimos nuestros primeros pininos. Nos juntábamos para tocar canciones de otros artistas. Tan pronto acabamos la secundaria nos lo tomamos más en serio. En aquél momento comenzaban a cobrar más importancia The Beatles, quienes fueron un parteaguas para nosotros, especialmente su etapa psicodélica. Todos sus discos influyeron enormemente en nuestra formación sonora. Los covereábamos constantemente.

  1. ¿Y cómo se vivía el ambiente social en aquélla época?

Hubo una eclosión cultural en la década de los sesenta que marcó para siempre a la sociedad, cosa que afectó en gran medida a nuestro quehacer artístico. Las ideologías que pregonábamos eran comunistas, de izquierda. De hecho, el padre de Popo, integrante de nosotros, fundó, junto a otras figuras importantes como David Alfaro Siqueiros, el Partido Comunista.

  1. ¿Cómo se llamaba?

Rodolfo Mendivil Pérez, originario de la mixteca poblana: luchador social, sindicalista y maestro rural.

  1. ¿Así entraron en contacto con estos ideales?

Sí, desde pequeños recibimos la influencia. Ya de jóvenes los llevamos a cabo. Nosotros vivimos la caída de Nava Castillo.

  1. ¿Cuántos años tenían?

Dieciséis, más o menos. Cuando sucedió, estábamos alojados en el Edificio Carolino. Dormíamos allí. Tan pronto nos enteramos de la noticia, nos subimos a la iglesia de La Compañía a tocar las campanas en señal de victoria. Más tarde, nos encaminamos al zócalo y deambulamos por ahí, por el Congreso del Estado, por las calles de la ciudad que mantenían sus locales abiertos para nosotros.

Cuando volvimos a la explanada del zócalo, vimos unos tanques del ejército, a los que nos subimos y nos fotografiaron.

  1. ¿Conservan esa foto?

Quedó perdida en nuestros archivos personales y el Archivo del Estado nos impide ingresar a él para conocerla.

  1. Sin embargo se publicó en los periódicos locales…

Sí. Amigos y conocidos se acercaron a decirnos que habíamos aparecido en la prensa. Y todo resultó de una forma bastante peculiar: por aquéllos días llevábamos guantes negros, mismos que resaltaron en la foto pues hicimos una señal de apoyo para el movimiento del Black power, que cobró auge en esa década.

  1. ¿Y cómo sorteaban ese ambiente político?, ¿jamás pensaron en adoptar alguna postura más radical?

La única postura que decidimos tener era la del rock and roll. El objetivo era hacer rock. Todos los humanos son, directa o indirectamente, animales políticos, según recordamos en palabras de Aristóteles. Pero nuestra forma de hacer política era a través de la música.

Algunos de nosotros nos movimos de ciudad, cuestión que nos abrió el panorama a otras posturas igualmente revolucionarias. Conocimos personas que nos mostraron otras cosas del país. Por ejemplo, por aquél entonces llegó un grupo de hippies franceses que nos enseñó la psicodelia en México, algo completamente desconocido para nosotros.

  1. ¿Recuerdan su primera presentación?, ¿cómo fue?

En ese lapso nos conseguimos un equipo de audio medianamente bueno. Para ese momento nos alejamos de la estética de The Beatles y nos acercamos más a la de los Rolling Stones. Con ayuda de nuestros conocidos nos hicimos de los instrumentos, bocinas y todo lo necesario para las presentaciones. Los instrumentos sonaban bien. Las bocinas no tanto.

Sin embargo, el primer concierto fue todo un éxito, ya que sucedió el mismo día que nos juntamos por primera vez a ensayar como El Problema. A las diez comenzó el ensayo y para las tres de la tarde teníamos agendada nuestra primera presentación.

Todas las composiciones que hicimos reflejaban esa postura crítica hacia la política y sociedad. Lo que decíamos, no obstante, no tenía el corte anárquico y, muchas veces, sin sentido que otras bandas adoptaron. Por el contrario, incrustábamos una carga reflexiva muy amplia hacia los problemas que se presentaban.

  1. ¿Tenían influencias para ello?

Demasiadas, tantas que no las recuerdo todas. Podría decir ahorita a Jack Kerouac, con En el camino, pero de las demás no me acuerdo.

  1. Lectura obligada para los adolescentes…

Sí, y también las ideas que llegaban de figuras de la talla de Gandhi, quien nos orilló a abrazar el pacifismo como una nueva forma de hacer revolución. Éste consistía en mantenerse firme con los ideales, no dejar que los derrumbe el sistema, sin siquiera recurrir a la violencia. Era un poco antitético para las posturas de la época. El pacifismo desembocó en el establecimiento de una posición ideológica sólida sin llevar a cabo actos violentos.

Del mismo modo, nos dejó ver con otros ojos los movimientos y manifestaciones que éstos hacían.

  1. ¿Cómo se vivía la escena del rock en Puebla?

Todo sucedía en el subterráneo, de forma clandestina. Muchos toman como referente a los Three Souls in my Mind en la escena poblana, pero ellos casi no estuvieron aquí. Eran más de la Ciudad de México, allá crearon su carrera. Aquí hubo pocas bandas en la época. No obstante, con ellas trabamos amistad, pues había un objetivo en común: vivir el rock and roll al máximo.

Esa escena duró poco. Tiempo después cada quien se enfocó en sus proyectos personales, lo que impidió, en gran medida, que continuáramos con constancia. Nosotros también nos ausentamos. A pesar de ello, teníamos dos o tres presentaciones al año. Jamás lo abandonamos completamente.

  1. ¿En qué lugares de la ciudad se llevaban a cabo los conciertos?

La mayoría en el Centro Escolar, en el Parque España y en balnearios de la ciudad. Lo importante era que nos dejaran tocar sin problema alguno.

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