Chamorro adobado de la Crudencia

Como no salí de vacaciones, sólo me quedé a practicar el deporte extremo que más me apasiona; no es el box, no es el ciclismo de montaña, no es la cacería de osos polares, nada de eso, es la visita a esos lugares de cerveza y comida con grasa llamados botaneros.

Hace unas semanas vi una publicidad en Instagram que ofrecía una de esas ofertas que para los golosos es una invitación ineludible. El lugar se llama la Crudencia y se encuentra en la 2 sur entre 41 y 43, muy cerca del parque Juárez.

 

Sí, la oferta decía: Buffet de chamorro por $89 ¿Qué? Pues entonces saqué un pantallazo y se lo enseñé a varios amigos para que lo tuvieran en su agenda de pendientes. No se presentó la oportunidad hasta esta semana.  Mi amigo José Luis Olazo se jubiló y era necesario invitarle unos tragos para hacer honor a su trabajo como editor por muchos años de la BUAP.

Le mandé la foto y yo creo que no la pensó. La verdad es que el lugar me sorprendió. Tiene una elegancia inédita en los botaneros de Puebla, las meseras son muy amables, el servicio excelente y a la hora de comer ni se diga. Yo sólo probé el chamorro en adobo y con eso tuve, pero me cuenta José Luis que la sopa y los tacos de cochitina tampoco tenían pierde. ¡Muy bien por el lugar!

Después me ganó la nostalgia por el botanero clásico del centro. Así que fui a un viejo conocido, al famosísimo Mi ma linda, la guardería de maridos. Quiero decirles que por un tiempo lo consideré como uno de los campeones de la botana, pero en esta ocasión estuvo muy mal. No sé qué les pasó o quizá le bajan a las revoluciones por ser temporada de vacaciones, pero me dejaron muy mal frente a mi bróder Óscar Kuri que me acompañó al Safari. Dos cervezas y nos fuimos.

Afortunadamente siempre tengo planes B para este tipo de situaciones. Y a dos cuadras de mi decepción acaban de abrir un nuevo botanero, tan nuevo que ni siquiera aparece en el Google Maps. Creo que se llama algo así como Las 3 patrón, Las 3 jefe o algo así, pero está en el mismo lugar en donde se alojaba el Salsa Bar, sobre la 4 esquina con la 12 Oriente.  Ahí la botana está mucho mejor, pero ya no pude terminar las rondas de comida.

Mi amigo Kuri sí llegó a este guisado de carne de puerco en adobo que me aseguró estaba tremendo. Bueno, hasta aquí llevo dos comidas en una misma tarde. Lo que no les había dicho es que tenía programada una entrevista de un medio de Puebla sobre el libro que compilé sobre el taco árabe. Así que ya no pedí ni una cerveza más. Caminamos toda la 4 hasta llegar a unos helados. Pedí uno de queso con zarzamora y después fuimos al Café Colibrí donde nos tomamos un café y un pastel de trufas. El azúcar hizo lo suyo y llegué como nuevo a la entrevista. La cita era la taquería que está en contra esquina de la Arena Puebla. La entrevista estuvo divertida y después ¡más comida! Un taco árabe para terminar.  Así fue mi triste tarde. Tres comidas en el día y aún sobrevivo; la vida de un Pipope Goloso no es nada fácil.

P.D.

El campeón de la semana es la Crudencia, muy buen lugar.

 

4 Comments

  • J Aguilar M
    Posted July 20, 2018 2:38 pm 0Likes

    Maravillosas recomendaciones, pero yo me caso con la “Reunión de las Huertas” con la promesa de visitar “La Crudencia”

  • Lalo Bermúdez
    Posted July 20, 2018 6:11 pm 0Likes

    Vientos Cartas! Voy a proceder en la semana a visitar dos de los lugares que mencionas. Y también procederé a navegar por tu blog, que siempre hacen falta letras para perderse. Saludos!

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