Todo lo que deseabas saber sobre Monedita de Oro

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Ya en el lejano 2012, cuando aún existía el mítico programa de radio Las Cartas de Ricardo Cartas en Radio BUAP, tuve la oportunidad de charlar con una de mis bandas preferidas: Monedita de oro, directamente de Atlixo, Puebla.

RC: ¿Cómo les ha ido con su más reciente producción: Tacos de Suadero?

Juan M: De hecho es una recopilación de los dos primeros discos de Monedita que ya eran imposibles de conseguir. Son regrabaciones ya que al principio Monedita de Oro era acústico, entonces estamos recopilando canciones de los primeros dos discos y contamos con la presencia del maestro Nico, lo estaban solicitando mucho. Ya hasta me estaban regresando los discos cuando no lo veían.

RC: ¿Qué se siente Nico? ¿Eres un sex simbol?

Nico: No, no llegamos a tanto.

RC: Bueno, ser tan famoso entre la banda.

Nico: Yo creo que cada uno tiene su fama, su gente, lo suyo. Alfredo tiene el bajo, saca algún chiste, Erik toca, Juan canta. Yo lo único que hago es tocar, y cuando es mi turno bailo.

RC: Juan platícanos un poco. ¿Cómo nace la idea de crear esta banda? Un grupo de música dirigido a los chavitos.

Juan M: Pues originalmente la idea era que los niños conocieran música mexicana tradicional. Hay muchos géneros que están en desuso. La idea es mostrarle a los chavitos canciones de ese estilo. Posteriormente fue cambiando un poco la perspectiva y comenzamos a hacer folklore más urbano. Empezamos tocando sones y ahora tocamos cosas más de ciudad: cha cha cha, son, cambia, merengue.

RC: ¿Cuánto tiempo lleva Monedita Tocando?

Juan M: Ya vamos para los 12 años. Y estamos muy contentos porque es un proyecto que ha ido creciendo y sumando amigos y público. Aunque muchas veces es lo mismo: amigos y público.

RC: Pero eso es maravilloso. Imagina que toda la gente que te vaya a escuchar puedas considerarla “amigo”. Eso no cualquiera, es como un plus. Además de estar haciendo lo que te gusta, ganas amigos, eso es increíble.

Juan M: Sí, finalmente nosotros nos acercamos mucho a la gente. Pueden acercarse sin miedo, no tenemos poses de rockstars. Seríamos folkstars en todo caso, pero somos amigos de la gente que nos sigue y eso nos encanta.

RC: ¿Por que hacer música para chavitos? Bueno, tu iniciaste hace algunos años con Patita de Perro que era un grupo para adultos y después giran hacia los chavitos. Pero, ¿como se da ese cambio? Además porque lo reafirmas en tu nuevo proyecto. ¿Por qué cantar a los chavitos?

Juan M: Yo siento que los chavitos son un público sensacional, único y especial. Yo soy el que hace las canciones, y lo descubrí por casualidad. Hacía música para adultos junto con Nacho Pata. Un buen día nos propusieron hacer un conciertos para chavitos, lo hicimos y nos encantó, porque el público infantil es muy perceptivo, sincero y muy directo. Y llegarle a ese público es la neta. Si tú les das cariño, ellos te lo regresan, como si fuera Ping Pong

RC: ¿O a lo mejor al revés, no? Tu echas una pelotita y te regresan un bolón de aquellos. Tu has tocado también en bandas para adultos, escuché cuando te preguntó Cristina Pacheco, ahí mencionaste un grupo que era de cumbias.

Nico: Era de todo, era fiestero, música versátil, de todo: cumbia, tocábamos norteño más que nada. Un día Alfredo nos dijo que había un cuate que quería que lo apoyáramos para algunas funciones, no sabíamos ni quien era, sólo que era de Puebla, y fue cuando llegué y ya estaba el maestro Juan practicando. No sé por qué llegaron temprano ese día. Y ya fue cómo Juan me empezó a decir cómo iban las rolas en el acordeón y a mi me latió.

RC: Te tardaste mucho tiempo en agarrarle la onda a Juan o fue como “química amorosa” desde el primer ensayo.

Nico: Bueno, en el primer ensayo agarré la onda de los ritmos, y en donde se me fueron los pies fue en las melodías del primer concierto. Acá en Tacos de suadero hice algo raro, entre Tacos de suadero y Papá Panzón. Salió bien chistoso pero salió.

RC: Tú ya experimentaste la sensación de estar frente a los adultos y la de estar frente a los niños. ¿Qué diferencias encuentras o cuál es el que te gusta más?

Juan M: La diferencia entre los niños y los adultos es que a los niños, cuando algo no les gusta, no te hacen caso, empiezan a jugar entre ellos, se hacen maldades, se corretean, platican, cualquier cosa. Y los adultos sabemos que unos te hacen caso, otros no, pero igual te están escuchando. Entonces hay que estar más alerta con los niños, mirarlos, levantarlos: “Levántense niños, vengan para acá” “escuchen esto”. En fin, tratar de hacer que el niño se interese en ti, que lo vean a uno y que se interesen en la música y las letras, que las capten.

RC: Ustedes han recorrido buena parte del país. Hay alguna zona en especial en la que los chavitos se identifiquen más, creen una armonía distinta. ¿Dónde han sentido que los niños son mas receptivos a su música?

Juan M: Yo siento que los niños básicamente son iguales, son extraordinarios. Más bien hay algunas zonas en las que están más reprimidos. Sólo es cuestión de quitarles esa onda que traen y se ponen a jugar y divertirse. Obviamente en el estado de México los niños nos conocen mucho por la radio. Tenemos mucho que agradecerle al radio en muchas estaciones por programar nuestra música, entonces cuando te conocen es mas fácil, finalmente todos los chavitos son muy perceptivos.

RC: La característica de los compositores que han estado en este programa es que ponen especial atención en la composición de las letras. Es algo a lo que hemos tratado de darle mucha importancia, y es una de las razones por las que me atreví a invitarlos, porque sus composiciones son extraordinarias en el sentido de que no tienen nada que ver con la línea de mercado que se maneja en la televisoras, sobre todo: cruz, cruz, que se muera Tatiana y que venga Jesús. ¿Cómo trabajas las letras? Eso es algo que me interesa mucho que los radioescuchas tengan en cuenta.

Juan M: Bueno, algo importante es que si vas a hacer una canción, tengas algo que decirle a los chavitos. Yo creo que empieza desde la elección de un buen tema en el que digas “Yo quiero decirle esto a los chavitos, quiero que lo entiendan, que les guste”. Para mi es muy importante decirles cosas que se sean claras, no rebuscar, no poner barreras. Si te das cuenta, mis letras no tienen poesía, sí tienen rima, pero son muy directas. Yo agarro el tema, lo desmenuzo, lo simplifico. No porque los niños no lo puedan entender, sino porque lo trato de decir claramente, sin que haya pajita que estorbe, para mi eso es muy importante. Y obviamente voy buscándole la musicalidad a la letra para que las palabras suenen bonito. Básicamente es tener algo qué decirles, porque la mayoría de las canciones comerciales para niños no les dicen nada. Hay un montón de trampas en donde creen que los niños van a caer y les va a gustar, mundos de colores, mundos fantásticos, hadas, animalitos, son trampas para que el chavito diga “ah, sí me gusta”, pero realmente no les están diciendo nada, entonces a mi me gusta tomar temas que son palpables, que los pueden ver y que están a la vuelta de la esquina: la ecología, la higiene, las relaciones familiares, la televisión, como un ente que esta en la casa y que casi es lo más importante

RC: Lo que antiguamente era nuestra fogata, donde se reunía toda la familia, se platicaban las historias, ahora es la televisión

Juan M: Sí, esto es gravísimo. Se está perdiendo mucho de la convivencia familiar, porque todo el mundo se clava en la tele. En sí no es mala la televisión, cumple su función, que es la evasión de la realidad, o sea, la gente que llega cansada de trabajar sí se merece un poco de tele. La bronca es el exceso, y los que están más expuestos a eso son los chavitos. Entonces, como el papá está muy apurado, la mamá también. No tienen tiempo de platicar con el niño, de leerle una historia, de jugar con él; ahí esta la televisión como la nana.

RC: Pues prácticamente es la educadora. La mayoría de los valores, de las costumbres, de los gustos, prototipos de belleza, de lo que es bueno, de lo que es malo, desgraciadamente se aprende en la televisión. Entonces tenemos resultados educativos fatales, y después todavía nos preguntamos por qué.

Juan M: Sí, entonces, a mi me gusta hablar de esas cosas. Para mi “ya fue” todo lo que es mundo de colores, fantásticos y mágicos. Y tienen lugar. Yo reo que no hay que perder de vista la gente que lo hace bien, porque hay muchos escritores de poesía para niños que usan ese lenguaje y lo hacen correctamente y hay una edad en la que el chavito puede asimilar eso muy padre.

RC: Y lo interesante es que están diversificando la oferta de música para niños porque antes solo teníamos cierto tipo de música y eso era todo. Afortunadamente ya existen varios grupos que ponen hincapié en dar otra versión de la niñez. Es interesante como ya cualquier niño puede optar, los papás pueden decir “Bueno, hoy voy a escuchar a Monedita, mañana a Yucatán A Go Gó y pueden hacer un menú interesante. Pero como compositor, como artista, tienes alguna atmosfera especial, algún rito, ya sabes, hay escritores que dicen “bueno pues yo escribo desnudo en una ventana y comiéndome un pollo asado” ¿Tienes algún rito, algo que te ayude a poder escribir las rolas?

Juan M: No, no, nada de eso. Bueno, mis canciones generalmente las empiezo porque me río de algo. Entonces de pronto prefiero caminar, porque así voy observando las cosas que pasan en la ciudad. Los estribillos de mis canciones surgen mientras voy caminando, digamos ese sería mi rito: caminar. No siempre que camino sale una canción, pero hacerlo me encanta y de repente voy caminando y al ritmo al que van mis pies va surgiendo la música y ya que tengo más o menos los elementos de la musicalidad, el estribillo, que es casi siempre lo que sale primero. Si me río es señal de que va bien el asunto. He notado que ese método me ha funcionado

RC: ¿Cómo creaste tu primera canción? ¿Cómo aprendiste a hacer canciones? Escuchaste a alguien previamente que te ayudó a desarrollar ese estilo, a perfeccionarlo o ¿cómo fue que nace tu forma de hacer canciones tan humorísticas? A lo mejor sin muchas metáforas, es evidente, pero muy bien trabajadas. Hace rato comentabas “no tiene nada de poesía” pero el trabajo de fondo de tus letras son impresionantes.

Juan M: Exactamente, es una herencia de nuestro México, de los creadores de música popular mexicana, los más conocidos serían Chava Flores y Rodrigo González. Pero está el Piporro. José Alfredo también, pero él no hacía canciones humorísticas. Pero hay muchos cantantes, he hecho había un género que era el del músico excéntrico. En el cual entraban Capulina en sus inicios, Tin Tan y Marcelo, Manolín y Chilinski que más que cantantes eran actores de carpa pero fueron muy completos, entre esas cosas cantaban y hacían canciones humorísticas muy singulares, entonces yo tengo ese bagaje, a mí me encanta la música popular mexicana y por el lado del humor, obviamente tengo mucha influencia de Chava Flores y de Rodrigo González, la tradición, el barrio, todavía me tocó vivir en barrio, en el barrio del Parral hace algunos años, entonces tengo algunas vivencias de ese tipo y también música más culta, de cuando estudié música.

RC: Nico, ¿cómo fue tu niñez? Cuéntanos un poco.

Nico: Mi niñez fue, como la de un niño normal del pueblo, no tengo nada especial que contar, o algo grandioso, fue muy normal, siempre fue estar libre en el campo, el aire puro.

RC: ¿Cuándo te encontraste con la música?

Nico: La música siempre me ha gustado, desde que era chiquito, de hecho en el radio, lo primero que poníamos era la cumbia tropical y el norteño

RC: ¿Y cómo fue que aprendiste a tocar los instrumentos?

Nico: El primer instrumento que empecé a agarrar fue la guitarra. Ahí comencé, como casi todo mortal, casi siempre es la guitarra el instrumento con el que se comienza. Después de ahí me empezó a atraer un poco más el acordeón por un cuate que vino de Estados Unidos. En una ocasión me prestó el acordeón por una semana y comencé a agarrar, a mover… él lo único que hizo fue prestarme el acordeón y pasarme de las escalas y de ahí me fui de albañil como año y medio o dos años y fue cuando compré mi primer acordeón, un acordeón color oscuro de tres escalas y media muy bonito y muy bueno, con ese grabé el primer disco de moneda. Sí, siempre me ha gustado seguir los ritmos, todos los ritmos musicales que había cuando pasaban la famosa Poblanita, Porfirio Cadena, Rayo de Plata, Una Flor en el Pantano y Una piedra en el camino. Entonces me gustaba mucho la música norteña, me empezó a gustar con la de “Ahí viene el ojo de vidrio, gritaba el pueblo asustado …”

RC: ¿Cuántos discos llevamos hasta la fecha.

Juan M: Cinco discos, solo que los primeros dos ya están descontinuados, los regrabamos en este que tenemos aquí

RC: Desde el Camioncito hasta Tacos de Suadero, en el que vienen unas rolas ya reinterpretadas ¿cuál ha sido la evolución de Monedita? A nivel personal y con la banda que actualmente tienes, la que tuviste en ese entonces.

Juan M: Pues el grupo ha ido creciendo en el sentido de dar un mejor espectáculo con la gente. El primer Monedita que fue de 2000 a 2005, era un Monedita más de concierto. Yo era el único que interactúa con la gente. Cuando entran Fredich y Nico pasa de acústico a eléctrico. Pero no agarraban la onda hasta ahora se muestra el cambio y ellos igual ya se mueven más, interactúan con las personas y se han hecho cuates. Se ha dado mejor espectáculo y se ha notado el crecimiento musical.

RC: ¿Cómo fue que Monedita de Oro está incluido en el disco de Putumayo?

Juan M: Mandamos el disco con la esperanza que nos conocieran, no de estar en su disco. Después nos hablaron para ver si queríamos estar en su disco. Ellos son de New York, no creíamos que fuera a seleccionada una banda de Atlixco, Puebla. Entonces ese disco salió en junio y causó revuelo y reconocimiento en EU.

RC: Nico y Juan, ustedes les cantan a los niños ¿regresarían a ser niños?

Juan M: Yo sí, pero en otra vida.

Nico: A mi no me gustaría regresar; sólo nacer otra vez.

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Escríbeme: yosoy@ricardocartas.com

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