El mundo de la tarántula de Pablo Carbonell

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Si usted no ha escuchado nada de Pablo Carbonell se puede justificar, pero si nunca ha escuchado nada de Los toreros muertos, entonces sí tiene fuertes problemas con su formación Pop. ¿La agüita amarilla? ¿Yo no me llamo Javier? Sin duda, verdaderos clásicos de la movida española que sonaron y resuenan aún.

El mundo de la tarántula, es el título que llevan las memorias de Pablo Carbonell, editado por Blackie Books recientemente. He de confesar que fue una lectura que me llevó por momentos a la admiración, ya que Carbonell representa para la cultura Pop un icono de la libertad y la experimentación. Sin embargo, las acciones vertiginosas, al pasar de las páginas, conocer el contexto de conservadurismo en el que vivía España en la época del franquismo, el bellísimo undergruond que describe, las plazas donde salía a actuar, las drogas, el sexo, la música y por fin el anuncio de una nueva etapa, la libertad de España y su movida.

En El mundo de la tarántula, también vienen narrados los peores momentos de su vida, el viaje a Colombia donde pensó que se había infectado de VIH al tener relaciones continuas con una prostituta, acción que Carbonell guarda como uno de esos secretos que te van carcomiendo segundo a segundo, durante años enteros. Los momentos de oscuridad son descarnados, honestos, se puede sentir el dolor de la muerte de sus amigos, la soledad en la que poco a poco va cayendo, sus fracasos en los proyectos musicales y después su llegada como conductor de televisión, el amor y de pronto la llegada de la luz. En verdad que hay momentos en donde las lágrimas quieren llegar.

 Fragmento divertido de El mundo de la tarántula:

“Leí en la prensa mexicana que Los Toreros Muertos, junto a Miguel Bosé y el cantante Juan Gabriel, pertenecíamos a una banda organizada de narcosatánicos que pretendíamos incitar a la juventud al consumo de drogas y realizar ceremonias satánicas que podían acabar en sacrificios humanos. Increíble ¿verdad? Pues lo leí así. Literal. Y ahora, la pregunta obligada: ¿qué hacían Juan Gabriel y Miguel Bosé en esa lista

Fragmento de la transformación que sufrió Pablo Carbonell con el tiempo:

 Mientras escribo estas cosas me doy cuenta de cómo ha cambiado mi vida desde mi nueva paternidad y mi estabilidad con una pareja. Ahora mismo todo aquello me resulta grotescamente divertido, adulto pero inocente, apasionado pero sin dejarme llevar por las fiebres románticas. La palabra que presidía aquellos años de desenfreno era “libertad”. En aquella edad y en aquella sociedad, el mundo de la pareja, la convivencia, el sexo y el amor era una improvisación en la que los hilos de nuestros devaneos los manejaban, con autoridad o sin ella, las circunstancias y la búsqueda del placer, el hedonismo como corriente filosófica y método de transformación hacia un mundo feliz. (242)

 ¿Contra qué se enfrentó Pablo Carbonell?

No sé qué tenía mi madre en la cabeza, o qué tenía en la cabeza la generación que nació en los años treinta, pero estoy seguro, ahora que puedo analizarlo, de que tenían algo horrendo. Pobre generación. Pobres paletos. Pobres ignorantes orgullosos de vivir en la oscuridad. Cada vez estoy más convencido de que en España la evolución de las especies se opera al revés. Sobreviven los mediocres y los brillantes acaban en la cuneta. Matamos a Lorca y dejamos vivo a Pemán. (17)

 

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